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La definición de dialéctica como bien se sabe viene de los filósofos griegos y se deriva del término "conversar". El inventor de la dialéctica fue al parecer Zeno, el Eleático, cuyo método era el de tomar la hipótesis de la persona opuesta y llegar a dos conclusiones que se contradicen entre sí y por lo tanto llegar a un absurdo. El método socrático también utiliza el juego de los opuestos para llegar a una conclusión verdadera o demostrar una falsa.
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En fin, la dialéctica usa pares de opuestos en dialogo e interacción para producir un tercer argumento que avanza el tema de estudio a la verdad que se busca. George Hegel desarrolló la dialéctica y la aplicó al desarrollo humano en su relación con la manifestación de lo divino. La manifestación del espíritu divino en la creación eleva la humanidad a un plano divino o encarna lo divino en lo humano, transformando los dos elementos de esta interacción en una síntesis más elevada. Esta síntesis no elimina o niega ninguna de las partes pero las transforma. Hegel también analiza el rol del Estado en la sociedad. Hegel usó la dinámica del maestro y el esclavo para ilustrar su tesis. En esto se basa Marx para fomentar su tesis política y darle una ideología a seguir a los desencantados con el curso de la revolución industrial. En 1847 Marx se suma a la Liga Comunista los cuales le encargan que escriba con Engels el famoso Manifiesto Comunista de 1848.

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La dialéctica hegeliana tiene un uso mucho más rico que lo que el marxismo pretendió y Haya de la Torre entendió esto muy temprano. En verdad, la forma en que Marx usa la dialéctica es pobre y oportunista. Oportunista en el sentido que la acomoda a la línea comunista y le presta una ideología más o menos coherente al movimiento político. Haya de la Torre usa el análisis dialectico de una manera más convincente.
Podemos usar un ejemplo derivado de la psicología para ilustrar esta
tesis. Sabemos que la personalidad contiene elementos femeninos y
masculinos en el hombre y en la mujer. Esto lo sabemos porque si no
fuera así el hombre no podría relacionarse con la mujer ni la mujer
con el hombre. Por ejemplo, los seres humanos podemos relacionarnos
con los perros y gatos y otros mamíferos porque somos mamíferos
también. Como tales tenemos padres y madres y nacemos del vientre de
una hembra. Los mamíferos tienen dos progenitores. Tenemos mucho en
común con los animales que son mamíferos pero no es así con los
insectos. No dudamos en aplastar a un insecto y sin mucha compasión
porque no podemos relacionarnos íntimamente con ellos puesto que
tenemos poco en común con dicha especie. Por esta razón no pensamos
que matar a un insecto sea de mucha crueldad pero sí pensamos que
matar un animal es cruel.
De manera que los elementos femeninos y elementos masculinos en la
personalidad humana conviven y tienen una dinámica especial. Ahora voy
a presentar ejemplos de la dialéctica o dialogo de estos elementos en
la personalidad humana. Cuando el elemento masculino y femenino de la
personalidad no está equilibrado ocurre un conflicto y la persona
actúa desequilibradamente. Este desequilibrio se manifiesta de la
siguiente manera:
ELEMENTO DE LA PERSONALIDAD
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MASCULINO |
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FEMENINO |
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FUERTE |
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DEBIL |
FUERTE |
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DEBIL
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HOMBRE |
Necedad |
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Afeminado |
Traicionero |
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Sin empatía |
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Agresivo |
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Inconstante |
Manipulador |
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egoísta |
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Violento |
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Cobardía |
Explotador |
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aislado |
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Obsesivo |
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pasividad |
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MUJER |
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Individualista |
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pasividad |
híper-sensible |
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aislada |
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Verbal/
agresiva |
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temerosa |
ensimismada |
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sin empatía |
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Estos ejemplos muestran a través del conocimiento clínico y concreto
que estos elementos de la personalidad deben coexistir en gran
harmonía sin que uno cancele al otro pero complementándose mutuamente
y en su debida medida.
Cada elemento aporta algo diferente a la ecuación de la personalidad.
Una personalidad madura incorpora los dos elementos en forma
especial. Este no es el lugar para explicar cómo estos elementos de la
personalidad actúan en cada ser humano pero es una ilustración de un
intercambio dialectico verdadero.
Volvamos al campo de la sociología y la economía. La solución
dialéctica para los problema de la sociedad en términos de la economía
no es la lucha de las clases y su superación con el socialismo y
después el comunismo sucesivamente, sino la incorporación de los
elementos de la sociedad en una interacción madura, equilibrada y
gobernada por un tercer elemento que son los poderes legislativos del
país. Volviendo al ejemplo de la personalidad. Si usáramos el modelo
marxista para resolver la dialéctica de la confrontación entre los
elementos masculinos y femeninos de la personalidad ocurriría de la
siguiente manera. Un varón con una personalidad muy masculina y débil
en el aspecto femenino, se sometería a lo femenino esclavizando así su
personalidad al aspecto femenino. Haría esto para compensar por todos
los años en que lo masculino reinó en su sicología. Esto equivaldría a
la dictadura de lo femenino. La promesa seria que al final se llegaría
a un estado ideal a través del conflicto creado artificialmente. Como
se ve claramente este tipo de solución "dialéctica" es absurda. Esta"solución dialéctica" produciría mas conflicto, trauma y no lleva a
nada. Es simplemente una expresión de la mentalidad cabalística de"ojo por ojo, diente por diente" de donde Marx se inspira.
En cambio, Hegel cuyo punto de partida es básicamente cristiano busca
una solución perenne e equilibrada al problema de las interacciones
dialécticas sociales. Haya de la Torre tuvo la lucidez de descubrir este problema en el marxismo de principios del siglo XX. En Espacio-Tiempo Histórico, Haya de la Torre
quiso distanciarse del marxismo y de su materialismo
histórico postulando una nueva doctrina política propia y autóctona,
netamente indoamericana. Haya de la Torre encontró en el concepto
espacio-tiempo-histórico el ingrediente necesario para deshacerse de
la influencia marxista que parecía haber infectado la sociedad europea
con su ideología agresiva. Haya de la Torre reconoció que dentro del
marxismo estaba su propia negación: "Como la teoría
marxista no puede ser una anti-dialéctica verdad eterna, en la esencia
misma de su Filosofía esta su negación". El fenómeno marxista, de
acuerdo al concepto de Haya, era un fenómeno sujeto a su propio
espacio-tiempo, es decir, pertenecía a Europa y no tenía cabida en
América Latina. Los países latinoamericanos tendrían que forjar su
propio destino con sus propias doctrinas y métodos sociopolíticos.
Por todo lo dicho se puede decir que Haya nunca fue marxista, puesto
que el marxismo no calza con la realidad de América Latina, y por lo tanto fue hegeliano por excelencia". (p.23)
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La adopción en Europa de esta anti-solución dialéctica propuesta por
Marx tiene que ver con el deseo de ciertos intereses nacidos en la
cuna europea de adquirir poder financiero y político sin importar los
medios ni aspirar al bien común. Marx ofreció una solución ideológica
al parecer elegante y simple para las masas y les dio la justificación
que buscaban. En tiempos anteriores, Voltaire en Francia durante la
revolución francesa ofreció el mismo servicio a las masas
oportunistas. En verdad no faltan las justificaciones cuando existe la intención o la necesidad de producir una revolución.
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¿Cuál es el uso de la dialéctica en Haya de la Torre? Este es el tema
más importante de nuestro estudio puesto que es necesario que
las personas del partido aprista entiendan el verdadero uso de la
dialéctica y que no repitan lo que no entienden. Hay
aquellos que tienen una mente prejuiciada en contra de muchas cosas y
como no tienen un método claro para distinguir una cosa de la otra se
contentan con acusar, argumentar y pelear sin ofrecer claro
entendimiento de lo que discuten. Para ellos es una cosa de ego y
auto engrandecimiento discutir y querer ganar los debates a toda
costa. Sin embargo algunos pocos demuestran ser verdaderos científicos sociales,
educados en filosofía y que piensan y descubren al pensar. Aquellos pocos que cuentan con el rigor necesario prometen un avance hacia un porvenir claro y distinto para el aprismo.
A continuación explicaré el uso de la dialéctica en el
pensamiento de Haya de la Torre, el pensador más preclaro que nuestra
Latinoamérica haya tenido. Aunque él no pudo terminar de desarrollar
su filosofía política debido a su intensa actividad política, nos ha dejado ciertas semillas en sus escritos que germinaran cuando las estudiemos.
Sabemos que dialéctica es una interacción entre opuestos
complementarios. Esta interacción puede ser una lucha o un diálogo,
puede estar regida por leyes y convenciones o puede ser anárquica y
violenta: un lado tratando de eliminar al otro.
Víctor Raúl Haya de la Torre en su libro, Espacio-tiempo histórico,
página 70, señala:
"…el Aprismo encara otra gran cuestión: ¿Cómo pasa, cómo deviene el
marxismo? ¿Cómo se le niega y continua?"
El fenómeno marxista incrustado en el seno europeo, tiene su lugar,
su tiempo y su espacio que ya pasó, de acuerdo a él. La pregunta es
¿Cómo se le supera en el Apra?
Haya de la Torre plantea que el marxismo se basa en una interacción
de lucha de clases, en una dialéctica violenta, confrontacional y que
deja de existir porque se congela en la historia. Cuando el marxismo
propone que una de las partes que interactúan domine a la otra, la
dialéctica muere porque el diálogo entre ambas partes es imposible.
Por esto Haya considera el marxismo obsoleto conteniendo su propia
contradicción interna, habiendo servido ya a las necesidades históricas por las cuales surgió en el escenario europeo.
Haya de la Torre explica: "Cada una (filosofía) tiene su razón de ser
histórica: su lugar y su época, pero el desarrollo del pensamiento
humano es perenne. Así, como todas las ciencias, el marxismo no puede
exceptuarse sobrenaturalmente de esta ley a cuya comprobación ha
contribuido." ETH, pagina 74.
Haya de la Torre dedica la mayor parte de su libro Espacio-tiempo
histórico a sentar las bases para la superación del marxismo como
filosofía política y forjar la nueva doctrina aprista.
La dialéctica no puede continuar cuando la interacción dialéctica es definida
como un conflicto en vez de una cooperación entre las partes.
Inevitablemente el conflicto lleva a la dictadura en la cual el
sector que tiene los medios de dominar y someter al otro trata de
hacerlo. Si aplicamos este ejemplo a la lucha de clases en la cual
una clase trata de dominar a la otra, ya sea la clase empresarial o
la laboral, la dialéctica termina. La tiranía comienza de esta forma
y lo hemos visto en la historia de algunos de nuestros países y en
toda Europa. ¿Es el Apra un portavoz que fomenta la tiranía de un
sector de la sociedad contra el otro? Definitivamente no.
He aquí que comienza el programa del Apra. Los principios de este
programa pueden ser encontrados en el libro publicado en Enero del
año 1994 por Luis Alberto Sánchez, Sobre la herencia de Haya de la
Torre (con la colaboración de Hugo Vallenas)
Las fuerzas marxistas y capitalistas, las dos fuerzas de la sociedad
moderna empecinadas ambas en una dialéctica marcada por la lucha y la
contradicción, se usan unas a otros para perseguir y descreditar al
Apra y a su jefe. En su obsesión por el poder a toda costa estos dos
sectores no dieron tregua con persecuciones, asesinatos, prensa llena
de mentiras siempre fomentando la discordia y la división en la
sociedad. Como dice el dicho: "a río revuelto ganancia de
pecadores" y en otro lado: "dividir para conquistar".
No hay mejor respuesta a esta dialéctica equívoca y mal
interpretada, que las palabras del mismo Haya de la Torre en su
discurso de Trujillo del día 8 de diciembre del 1931:
"A Palacio llega cualquiera, porque el camino de Palacio se compra
con oro o se conquista con fusiles. Pero la misión del aprismo era
llegar a la conciencia del pueblo antes de llegar a Palacio. Y a la
conciencia del pueblo no se llega ni con oro ni con fusiles. A la
conciencia del pueblo se llega, como hemos llegado nosotros, con la
luz de una doctrina, con el ejemplo glorioso del sacrificio. (OC, t.
V, p. 88)"
Llegamos al punto donde debemos pensar cómo aplicar la
dialéctica de una manera constructiva para la sociedad, de una forma
que no divida pero integre a los diferentes participantes de la
producción del país de manera equilibrada y eficaz.
Haya de la Torre propone una solución dialéctica con el concepto del
Congreso Económico Nacional:
"El aprismo preconiza la nacionalización progresiva de las fuentes de
riqueza dentro de un sistema de instituciones económicas estaduales-
corporaciones financieras y corporaciones de fomento- en las que
participa el Estado, el Trabajo y el Capital, los que a su vez deben
constituir en cada país un Congreso Económico Nacional, cuarto poder
del Estado democrático funcional […] elegido cualitativamente por
todas las fuerzas creadoras de la producción.[…] La nacionalización
que el aprismo preconiza no es la comunista ni la socialista, sino la
funcional, técnica y coordinada dentro de organismos equilibrados
sociales y económicos" (Correspondencia Haya-Sánchez, t. II, p.10).
Esta integración de todas las fuerzas creadoras de la producción es
una idea verdaderamente revolucionaria en el sentido que este
concepto no se ha aplicado en forma explícita en ningún país del
mundo hasta la fecha. Si se aplicara el modelo del Congreso Económico
Nacional en el país los poderes vigentes perderían el dominio total
de la producción económica. En los países socialistas, el Estado
pierde su poder exclusivo de acción sobre las fuerzas de producción,
cuando sus leyes le permiten al capitalista actuar como agente con
los mismos derechos y fuerza que el Estado. En el sistema
capitalista, los capitalistas pierden su capacidad de implementar
decisiones que mayormente los favorecen a ellos si el Trabajo y el
Estado tienen el mismo poder que ellos. Típicamente, el Capital
prefiere hacer decisiones arbitrarias en su favor y lo mismo hace el
Estado y el Trabajo. El Congreso Económico Nacional es un
instrumento de dialogo dialéctico que permitiría el surgimiento de un
país en formas que no puede uno imaginar.
El fenómeno marxista es un importante acontecimiento histórico puesto
que da voz a una corriente de pensamiento que era popular y vigente
en la Alemania post-Kant del siglo XVII y representa una de las
reacciones contra el idealismo metafísico desarrollado por Fichte,
Schelling y Hegel. Para entender esta corriente filosófica es
necesario usar como referencia a los autores mismos y no basarse en
los comentarios que otros han hecho acerca de ellos.
La historia de la filosofía demuestra una tendencia a la negación de
una postura filosófica para esbozar la propia. Por ejemplo, un
filosofo tenía que declararse platónico e idealista o aristotélico y
realista o bien desarrollar otro sistema filosófico aparte que
representara una nueva posición filosófica. El estudiante de
filosofía tenía que "elegir" una idea sobre la otra porque
generalmente se pensaba que solo una podía ser correcta. Si un
sistema filosófico era correcto el otro tenía que ser incorrecto.
Hasta el día de hoy existe esta tendencia. Esta actitud crea sistemas
filosóficos aislados en los cuales las ideas no pueden coexistir.

Una de las mayores contribuciones de Hegel es haber superado este
aspecto. Para Hegel los conceptos de la realidad representados en
diferentes etapas de la historia, aunque singulares e inadecuados,
son absorbidos y preservados en las etapas subsecuentes y por tanto
superiores de la propia historia. Nada se pierde ni es completamente
erróneo en sí mismo. Las ideas filosóficas del pasado pertenecen a
su tiempo histórico y contribuyen a las etapas sucesivas superiores
de la historia. La etapa final de la filosofía de un periodo
histórico en particular es el resultado de este desarrollo y
constituye la forma más elevada que la auto-conciencia del Espíritu
permite para dicha etapa histórica. La fenomenología del Espíritu o
manifestación del Espíritu absoluto de Dios se manifiesta de una
forma particular en su tiempo-histórico y es un devenir fluido que
desemboca en la historia humana. La historia de la filosofía para
Hegel consiste en el desarrollo del auto-conocimiento divino o auto-
conciencia absoluta. Las etapas sucesivas de la historia humana
tienden a corresponder con las fases sucesivas de la Idea lógica.
Para Hegel, la historia del mundo es un proceso donde el Espíritu se
hace consciente de sí mismo como Libertad. Entonces la historia del
mundo es el progreso de la conciencia de Libertad. Esta conciencia
absoluta se obtiene a través y gracias a la conciencia finita del
hombre. Y el Espíritu divino, como manifestación en la historia a
través de la conciencia del hombre es Mundo-Espíritu (der Weltgeist).
Hegel se preocupa de resolver el problema de los opuestos o antítesis
y más que nada de la oposición de lo finito con lo infinito. Para
Hegel, el Absoluto no es una entidad que el hombre no pueda definir
sino que el Absoluto corresponde al proceso total de su expresión o
manifestación en y a través de lo finito.
Lo dicho representa el principio del sistema hegeliano. El papel del
Estado, la religión, la sociedad y la economía son elaborados por
Hegel en detalle.
Algunos autores pensaron que habiendo Hegel descubierto que el
devenir histórico es una acumulación dialéctica de todos los
sistemas filosóficos anteriores y que habiendo la humanidad alcanzado
este estado de auto-conciencia, la conciencia del Mundo-Espíritu (der
Weltgeist) del sistema hegeliano representaba el final de la
filosofía, el sistema que termina con todos los sistemas filosóficos.
El sistema hegeliano produjo tan grande impacto que dos campos
surgieron de este. Un campo derechista y uno izquierdista que
finalmente pasó del agnosticismo al ateísmo. Mark y Engels, desde
el campo izquierdista, atacan la noción de "verdades eternas" o del
Mundo-Espíritu (der Weltgeist). Ellos buscan otro uso de la
dialéctica hegeliana y se enfocan solamente en el hombre material y
su relación con la naturaleza.
He aquí que empieza el desvío hacia el Materialismo dialéctico. El
Materialismo Dialectico propone que la historia es materialista en el
sentido que la realidad fundamental de la historia es la relación
entre el hombre material y la naturaleza. Este establece que
mientras el hombre ejerce su actividad productiva en la naturaleza
esta actividad determina directa o indirectamente su vida política,
sus leyes, su moralidad, su arte y su filosofía. La superestructura
cultural depende de la estructura económica. La regla de oro es que
el que tiene el oro hace las reglas. El marxista lucha por soliviantar
a las clases sociales con el fin de determinar la superestructura de
la sociedad a su favor después de poner bajo su control a los medios
de producción.
Para Mark y Engels la estructura económica se funda en dos elementos
distintos: las fuerzas materiales de producción y las relaciones
productivas. De estos dos elementos el segundo depende del primero. Engels percibe muy acertadamente que la doctrina calvinista de la
predestinación, aplicada al éxito o fracaso económico de cada
individuo depende de fuerzas que están fuera del control del ser
humano. De acuerdo a la doctrina calvinista el éxito económico
equivale a una bendición divina y la pobreza y el fracaso económico a
una maldición. Esta idiosincrasia del capitalista y del protestante
no ha variado mucho en términos generales hasta el día de hoy. Esta
creencia es la que hace al capitalismo tan agresivo en su trato con
los países latinoamericanos. El protestante considera a los países
latinoamericanos pecadores y abandonados de la mano de Dios y que por
lo tanto no merecen un trato igualitario. El signo de su maldición es
la pobreza y el atraso que demuestran. Engels suplanta
esta "mediación divina" por otro concepto más realista. El
capitalista es exitoso porque es dueño de los medios de producción y
establece las leyes y condiciones de empleo según su conveniencia. Si
el Estado pudiera controlar los medios de producción y la
distribución de los bienes y servicios, cada cual obtendría lo que
necesita sin necesidad de ser "bendecido" o no por Dios. De este tipo
de antagonismo nace la lucha por el control de los medios de
producción y distribución de las riquezas. Esta luucha inevitablemente llega o bien a una dictadura del proletariado o bien
a una tiranía capitalista en reacción a la amenaza representada por
el marxismo. Este último fenómeno ha sido lo que nuestros países han
vivido en los últimos decenios. Es importante anotar que la dictadura
marxista y la tiranía capitalista usan métodos similares. Por
ejemplo, unas de las primeras cosas que Pinochet, un tirano de las
fuerzas capitalistas de Chile, hizo cuando subió al poder en 1973 fue
cerrar la Facultad de Filosofía y Ciencias Sociales de todas las
universidades. Los dos tipos de dictadura no quieren personas que
piensen y razonen porque el conocimiento es la base del cambio social.
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Lo interesante es ver como la dialéctica marxista llega a un callejón
sin salida cuando simplifica todo el devenir histórico a la relación
económica del hombre consigo mismo. En otras palabras para Marx la
economía es el centro de la actividad humana y todo lo demás es
superestructura. Karl Marx organiza verticalmente a la cultura, la
política, la religión, las ciencias y las artes y pone como base de
todo fenómeno social la relación del hombre con los medios de
producción. En otras palabras: la economía. ¿No es esto lo mismo que
dice el capitalista? ¿No es el capitalista el que utiliza al hombre
como a un medio dentro de la cadena de producción y le asigna al
trabajador un valor monetario (K)? Ambos subordinan el hombre a la
economía.
Por esto se puede considerar al marxismo como otra cara del
capitalismo, porque ambos someten al hombre y lo transforman en un
ser subordinado a esa misma actividad de producción.

Si comparamos el sistema marxista y capitalista con la solución de
Víctor Raúl Haya de la Torre, veremos que Haya de la Torre crea una
solución verdaderamente dialéctica en la cual el fluir de la historia
económica y cultural es participativo y no se congela dentro de
ningún tipo de tiranía. En otras palabras en la economía debe
existir un juego equitativo entre "-corporaciones financieras y
corporaciones de fomento- en las que participa el Estado, el Trabajo
y el Capital, los que a su vez deben constituir en cada país un
Congreso Económico Nacional, cuarto poder del Estado democrático
funcional […] elegido cualitativamente por todas las fuerzas
creadoras de la producción." (Correspondencia Haya-Sánchez, t. II,
p.10).
Este principio es el principio subyacente de la inolvidable frase de
Haya: Pan con Libertad.
Fuentes Bibliográficas
MARX, Karl. El Capital. Vol. 1. Ed. 1987. Nueva York.
HEGEL, George. Fenomenología del Espíritu. Ed. 1952. Hamburgo.
HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl. Espacio-Tiempo histórico. Ed.1948.
Lima.
SANCHEZ, Luisa Alberto. Sobre la herencia de Haya de la Torre, 1994.
Lima.
SANCHEZ, Luis Alberto. Haya de la Torre o el Político, 1979. Lima.
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