Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"

Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
   
 
 
 

Puntos de Vista: Disonancia entre Objetivos de Desarrollo Nacional y Ejecución de Proyectos en el actual Gobierno


 
 

Néstor Adolfo Mamani Macedo, DSc. *
25-01-2008


 
 

Magíster en Administración (ESAN)
Instituto de Administración y Gerencia
PACIS IberoAmérica
nestor@pacisnet.org

 
 

 

Es un hecho que gran parte de la actual tecnocracia del Estado proviene en un muy alto grado de administraciones pasadas con un fuerte pensamiento de que únicamente el MERCADO debe ser el responsable de que los beneficios macroeconómicos del país se trasladen a los más necesitados, de ahí la frase “que el ‘chorreo’ poco a poco llegará a todos los peruanos”. Es evidente que nuestro país es una sociedad fragmentada y con serios problemas de igualdad de oportunidades, esto motiva la necesidad imperiosa de que esas imperfecciones sean corregidas si queremos tener un país viable para las próximas generaciones, de ahí la importancia de un Estado proactivo, donde los objetivos de justicia social y bienestar de las grandes mayorías estén enraizados en su política de desarrollo, mas esto es dificultoso cuando la tecnocracia ejecutora no comparte estas ideas y principalmente cuando sus miembros no son necesariamente los mejores.

Se argumenta que debido a las ‘altas capacidades’ de la actual tecnocracia ésta no debe ser cambiada, sin embargo, es “vox populi” que toda la reforma realizada en el país desde los años 90’s ha sido efectuada por los mismos actores. Dice una frase bíblica “que por sus obras los conoceréis”, si analizamos sus productos sea en el ámbito normativo-legal, concesiones, transparencia y justicia social observamos que si bien es cierto hay cosas positivas también existen muchas otras que no lo son. Justamente los problemas que actualmente vive el país y que es “caldo de cultivo” para que posiciones radicales puedan resurgir es consecuencia de que las cosas no fueron hechas de la manera adecuada. No hay duda que en el país y en el Estado existen técnicos altamente calificados, honestos y con una preocupación social de que las diferencias sociales en el país se reduzcan, mas el poder de decisión, por lo general, no se encuentra en manos de ellos, sino de otros que no necesariamente poseen la formación y preparación pertinente, pues su designación es resultado de favores amicales, políticos y hasta probablemente económicos.

La no sintonía entre los Objetivos de Gobierno y los Objetivos de la tecnocracia es un tema que ha sido tratado por el área de Desarrollo Organizacional de las principales Escuelas de Administración del mundo como Disonancia Cognoscitiva, definiéndosela como aquella que impide y/o limita la concretización de las buenas intenciones que pueda tener la Alta Administración en una organización cuando sus miembros no se encajan con sus objetivos estratégicos. En ese sentido, la coherencia de pensamiento entre la línea de mando y los ejecutores es una condición sine-qua-non para la plasmación de los objetivos estratégicos organizacionales. Una opción es que el Gobierno convoque a los mejores técnicos del país, los mismos que estén en consonancia con sus objetivos de justicia y desarrollo social para que puedan buscar la sinergia entre los Objetivos de Gobierno y la ejecución de proyectos.

 
 



 
 


Lo anterior pasa por el establecimiento de procedimientos exhaustivos para seleccionar a los mejores profesionales del país para los diferentes cargos en la estructura del Estado, calificándoseles por sus conocimientos, experiencia profesional y, fundamentalmente, por sus potencialidades.

 
 


*Integrante del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego".

 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 
 
 
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