Tu verbo fue luz en la oscuridad
Tus denuncias flechas desgarradoras, certeras
Tribuno magistral de pluma encendida
El adversario vuelve para rendir homenaje al justo
La verdad fue siempre tu único credo
Tu conciencia tu única vara
No le teme a nada quien no le debe a la vida
Defensor infatigable de causas justas y nobles
Conciencias claras son cristales que nunca se rompen
¡Mueres pobre, como mueren los verdaderos poetas!
Te marchaste una madrugada de verano a la eternidad
Las campanas de tus voces ya no encandilan multitudes
La muerte nos separa indefinidamente
Solo queda de tu cuerpo un olor en tu almohada |