Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"
Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
   
 
 
 

EL APRISMO: UN MOVIMIENTO CON NOMBRE PROPIO

 
 

Por: Rocío Valencia H. *

21/08/2008
 
 



Karl Marx ha sido uno de los pensadores más influyentes del siglo XIX. Al lado de Engels marcó dramáticamente la historia política y social del siglo XX. Sin embargo el marxismo no es el alfa y omega a todos problemas de la humanidad, ni Marx puede ser considerado como el filósofo de un aprismo "primigenio" que más tarde Haya de la Torre "traiciona". Una visión simplista como aquella colocaría al aprismo en la categoría de una rama más del marxismo. El marxismo fue una fuente, una base filosófica más dentro de las muchas vertientes  filosóficas universales que utilizó Haya de la Torre para elaborar su pensamiento filosófico, político y doctrinario. Tal y como VRHT explica en la revista HOY de Santiago de Chile en noviembre del año 1935 (1), el artículo aparece firmado por el seudónimo de Luis Pachacutec: “El Aprismo ha hecho suyas las bases filosóficas de Marx”. Con ello Haya de la Torre se refiere a las fuentes doctrinales y a los siguientes autores que cita con nombre: Heráclito, el Oscuro, “vagamente” Descartes, Kant, Fichte y finalmente Hegel.

APRSIMO DESDE UNA PERSPECTIVA POLITICA Y DOCTRINARIA
Desde el punto de vista político y doctrinario es equívoco intentar dividir el aprismo entre "aprismo primigenio" y el "otro": el aprismo posterior a 1935 que supuestamente ya no es como el primer aprismo, “marxista”. Es erróneo políticamente ya que crea falsas expectativas en la ya bastante confundida militancia, aprista y no aprista, que requiere de un mensaje claro y certero. Es erróneo doctrinariamente ya que para mencionar tan solo un punto, Haya de la Torre jamás creyó en la dictadura del proletariado, ni defendió la abolición de la propiedad privada. Creía más bien en una economía mixta con cierto intervencionismo del Estado, aunque su concepto del Estado como bien señalan LAS y Vallenas en Sobre la Herencia de Haya de la Torre evolucionaría a través del tiempo, incluyendo más tarde el innovador concepto del Congreso Económico Nacional, como cuarto poder del Estado democrático. Tampoco creía en el mismo tipo de revolución en el cual creían Marx y Engels. Haya de la Torre defendía una revolución o mejor dicho una transformación social dentro de la democracia. Para VRHT, la lucha de clases de la Alemania y la Inglaterra industrializada no iba jamás a reproducirse en países pobres y poco industrializados como el Perú. Razón por la cual desde el año 1921, VRHT se preocupa de crear puentes y de establecer organizaciones que unan a los trabajadores manuales e intelectuales dentro de un mismo frente social trayendo abajo así la esperanza, bastante utópica para el Perú, de una revolución proletaria.  

APRISMO Y LIBERTAD RELIGIOSA


VRHT tampoco creyó en la abolición de la religión, por el contrario era muy respetuoso de la religión católica. Para él la libertad de cultos no se contraponía con la profesión de fe católica del Estado Peruano. Haya de la Torre defiende algo que es consustancial al concepto de catolicismo. Católico significa universal, el Estado Peruano por ser un Estado católico debe tener una voluntad ecuménica. La materialización de esta visión ecuménica es el artículo numero 83 de la Constitución de 1979 (2) que algunos políticos socialistas antes que apristas, desconocen ignorante o cínicamente en la hora actual. En el artículo de investigación: Haya de la Torre, el Aprismo y su tesis de Estado Confesional publicado por La Tribuna en agosto del 2007 se resume la postura que el PAP ha tenido en el tema de la religión a lo largo de todo el siglo XX: “En ningún momento, ni en 1931, ni en 1945, ni en 1956, ni en 1962, ni en 1963, ni bajo ninguna época durante la vida de Haya de la Torre ha dejado de figurar en el plan de gobierno aprista el postulado de un Estado confesional con libertad religiosa” (3) Hugo Vallenas también señala dentro de este trabajo de investigación que tuve la suerte de poder plasmar junto con él, un dato histórico muy interesante: El 9 de octubre de 1945 Haya de la Torre dio una conferencia titulada: “El Plan económico del aprismo”, dentro de dicha conferencia incluye a la iglesia católica entre las instituciones representativas de las fuerzas vivas del país que debían formar parte del CEN o Congreso Económico Nacional. Quienes dentro o fuera del aprismo han utilizado los adjetivos de “anticlerical” o “ateo” para calificar a Víctor Raúl tienen que revisar estos discursos así como todos y cada uno de los planes del gobierno aprista.


APRISMO DESDE UNA PERSPECTIVA FILOSOFICA

Desde la arena filosófica, Haya de la Torre nutre su ideario de múltiples autores y pensadores extranjeros entre los que se cuentan primero el grupo de los anarco-sindicalistas como Bakunin, Proudhom, Kropotkine, Malatesta y Ferrer y también su querido y admirado mentor, el pensador peruano, Manuel Gonzales Prada. En 1917 estalla la revolución rusa y según LAS, Víctor Raúl lee por primera vez a Karl Marx y a Albert Einstein dentro de la nutrida biblioteca del abogado para el cual trabajaba en Lima. En Haya de la Torre, la influencia del anarquismo y más tarde del laborismo inglés será mucho más poderosa que la de Marx ya que el anarquismo señala que la libertad es condición esencial de toda revolución. Tal como anota el arequipeño Percy Murillo Garaycochea en su libro Historia del APRA es la idea de libertad la que habría de separar “tajantemente al Aprismo del Comunismo” (4)

APRISMO COMO CARTA MORAL


A partir del año 1924, Haya de la Torre se entrega a la tarea constante y vital de dar a luz a un movimiento genuino y propio para la Indoamérica. En su difícil propósito se inspira también, en los valores cristianos recogiendo en cartas y discursos, versos sacados del evangelio que pasan a formar parte de la conocida “fraternidad aprista”, una especie de carta moral, ni deísta, ni atea. LAS y Hugo Vallenas señalan con justa razón en: Sobre la Herencia de Haya de la Torre (pp. 240 y 241) que la moral aprista es un aspecto muy importante de la doctrina, el único “en el cual sí cabe el dogmatismo”. Este “dogma” de la moral aprista no solo era expuesto por VRHT en sus discursos y coloquios. Esta escrito en la séptima de las CARTAS A LOS PRISIONEROS APISTAS recopiladas por Carlos Manuel Cox en 1946. Las frases conclusivas de esta carta son: “el aprismo necesita de muchos hombres fuertes, libres de vicios, libres de ignorancia, libres de egoísmos que se concentren totalmente a la obra de redimir y de salvar a sus hermanos”(5)

IEDEOLOGIA APRISTA DESDE LA PERSPECTIVA HISTORICA
Tampoco la historia de la ideología aprista puede ser estudiada desde una perspectiva rectilínea como lo pretenden algunos historiadores que tratan de delimitar un “antes” dogmatico y un “después” relativista. Para entender las ideas de Haya de la Torre es necesario hacer una lectura del final al comienzo y del comienzo al final intentando encontrar una línea filosófica directriz que sirva de guía. Esta línea directriz es la dialéctica. Definida primero por Heráclito, luego perfeccionada por Hegel el filósofo favorito de VRHT. Junto con Heráclito, Víctor Raúl repetirá desde 1928: “Todo fluye, todo cambia, todo se mueve, se niega, deviene; todo está en eterno retorno” (5) La ley del aprismo desde sus albores será avanzar en espiral, no en línea recta, intentando siempre renovarse de acuerdo a su momento histórico y a su realidad geográfica.
Resulta de esta manera imposible encerrar al Aprismo dentro del marxismo. Mlle. Caro, profesora de historia de la civilización latinoamericana en la universidad de Nantes en Francia, dio cátedra acerca de VRHT en 1994 durante más de una hora,  refiriéndose a él como al “célebre fundador del primer partido de masas” en América Latina (yo fui su alumna). Mientras en Europa, VRHT y el APRA se han ganado un lugar propio en la historia política de América Latina, en el Perú seguimos tratando de buscarle una clasificación filosófica y política con apellido europeo.


APRISMO: SIGNIFICACION E IDENTIDAD PROPIA
Allí donde muchos de nosotros encontramos antagonismos filosóficos irreconciliables, VRHT encontraba complementariedad y continuidad. El año 1935 Haya de la Torre intenta explicar el aprismo de la siguiente manera en la revista HOY de Santiago: “Así el Aprismo está dentro de un marxismo dialéctico vital, que no es “verdad eterna” sino parte del eterno proceso que van marcando la evolución del pensamiento humano determinado por el ser y sus condiciones de existencia, de aquí es que, no solo política y socialmente sea el Aprismo un movimiento nuevo. Filosóficamente, es un nuevo resultado de la dialéctica marxista, un hegeliano “salto cualitativo” (qualitativen Sprung) o un original perfeccionamiento ideológico (1)
En otra cita del mismo artículo Dialéctica y Aprismo (firmado con el seudonimo de Luis Pachacutec) aclara: " El Aprismo es una escuela nueva.  Es una concepción político-económica que dentro de la línea de inspiración filosófica marxista toma, al aplicarse a la realidad latinoamericana, una dirección diferente de la que hasta ahora siguen en Europa los tres principales movimientos basados en el marxismo”(1)
La definición de Haya de la Torre acerca de lo que es su partido y lo que significa ser aprista está plasmada en su discurso de febrero de 1977 en la ciudad de Trujillo. Sus palabras resuenan como manifiesto histórico de nuestra identidad política y deben grabarse para siempre en la página oficial electrónica del PAP: “EL partido aprista es el único partido con nombre propio. Ni socialistas, ni demócrata-cristianos. Somos apristas. Aprista sí quiere decir con su propia significación. Un movimiento indoamericano nuestro. Salido de aquí. Que no trae copia exterior, copia ajena. Que no es sucursal de organizaciones europeas y que vive de su propia voluntad, de su propio querer, de sus propias finanzas, de su propia decisión. Somos el partido auténtico por antonomasia. El partido peruano indoamericano. Con un sentido, con un significado y con un propósito realmente propio”.
Es así como Haya de la Torre escribe su nombre en la historia. Como el creador de un partido y de un movimiento auténtico, peruano, indoamericano. Como el creador de una escuela política y moral con doctrina propia en el corazón de una patria avasallada: el suelo peruano. El pensamiento aprista evoluciona, se enriquece y avanza en búsqueda de una interpretación de los conflictos sociales cotejada con la realidad misma. Utiliza el conocimiento humano en búsqueda de su propia verdad. Se mueve buscando una definición, un concepto, una voluntad y una solución propia adaptada al tiempo. Los seguidores de Marx están demasiado ocupados en la vana tarea de justificar a Marx y probar que es el alfa y omega para todos los problemas de Latinoamérica y de la humanidad. Pierden de vista la película. Reflejan cada día más la imagen de los fariseos en la Biblia contrapuesta a aquella de los discípulos de Cristo. ¿Dejarán alguna vez el libro para mirar un poco lo que está pasando a su alrededor?

 

(1) En: Dialéctica y Aprismo, Luis Pachacutec (HOY, 12 de noviembre de 1935) Santiago de Chile.
(2) Constitución del Perú de 1979, Artículo 86.­ Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú. Le presta su colaboración. El Estado puede también establecer formas de colaboración con otras confesiones.
(3) Haya de la Torre, el PAP y su tesis del Estado Confesional. Rocío Valencia y Hugo Vallenas, La Tribuna, agosto del 2007. También en A.P.R.A 1924-2008 bajo el enlace: http://apra-global.blogspot.com/2007/08/haya-de-la-torre-el-pap-y-su-tesis-del.html
(4) Murillo Garaycochea, Percy, Historia del APRA, Lima, 1976.
(5) Sánchez, Luis Alberto y Hugo Vallenas, Sobre la Herencia de Haya de la Torre, Lima, 1994.

 
     
 

* Integrante del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego".

 
 

 

 
 

 

 
     
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