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Iniciando el Centenario
de LAS
Por Ursula Zegarra
Nuestro Taller inicia sus
publicaciones realizando un primer aporte a la conmemoración del
Centenario del gran maestro y escritor aprista Luis Alberto Sánchez.
Incluimos en este Boletín información y estudios sobre su vida y obra
que esperamos sean interesantes y provechosos para nuestros lectores.
Estamos en el año del
Centenario de LAS. El Instituto «Luis Alberto Sánchez» ha convocado a
realizar diversas actividades celebratorias desde el 12 de octubre pasado
–fecha del 99 natalicio de LAS– hasta
el 12 de octubre del año
2000. A esto hay que agregar también «el año del Cachorro» Manuel
Seoane Corrales, cuyo Centenario se cumple el 1 de noviembre del 2000.
Nuestro próximo Boletín estará dedicado a este insigne líder e ideólogo
aprista.
En la persona de Luis Alberto
Sánchez no sólo rendimos homenaje al militante aprista leal e
indesmayable sino también a un escritor y maestro cuya extensa e
influyente obra oral y escrita ha tenido una influencia gravitante en la
cultura peruana y continental a lo largo del siglo XX.
LAS nació en Lima el 12 de
octubre de 1900, en una familia que aportó su cuota de sacrificio y de héroes
durante la Guerra del Pacífico. Fue alumno de esta universidad entre 1917
y 1926. Fue uno de los protagonistas de la reforma universitaria de 1919 y
desde sus años escolares empezó a hacerse notar en el periodismo limeño,
mereciendo la estima de las consagradas plumas de Abraham Valdelomar y José
Carlos Mariátegui.
Gracias a él la literatura
peruana dejó de ser un simple apéndice en los cursos de literatura en
lengua española y empezó a estudiarse –y él a enseñarla– en forma
metódica y crítica. Fue además quien sentó las pautas del estudio de
la literatura peruana en una afamada y muchas veces reeditada obra que
lleva ese nombre. Defendió la existencia de una literatura indígena
prehispánica y abogó por una creación literaria identificada con
nuestro hombre y su paisaje. Denunció que éramos un continente que aún
no tenía los novelistas que merecía y promovió a innumerables nuevos
valores literarios sin detenerse a discutir discrepancias estilísticas o
temáticas.
Su pluma se multiplicó entre
los meandros de la historia, la crítica literaria, la temática
universitaria y la política, sin dejar de prestar atención a la
narrativa. A él debemos que un peruano sea el fundador en América Latina
de la biografía novelada. Publicó 108 títulos, algunos de ellos de
varios tomos. Como analista minucioso de nuestra realidad, le debemos la
imperecedera tipificación de nuestra patria como un país adolescente, y
gracias a su devoción por la enseñanza, sabemos finalmente a ciencia
cierta que la universidad no es una isla.
Fue escritor y maestro pero
también un indesmayable luchador social. Abrazó la política con
realismo pero también con firmeza y con indeclinable lealtad. Como
educador llegó a ser tres veces rector de San Marcos y como político
estuvo presente en prácticamente todos los Congresos surgidos en este
siglo bajo elecciones libres, llegando a ser ministro de estado y
vicepresidente.
Hasta su deceso, el 6 de
febrero de 1994, parecía que no iba a dejarnos nunca, y que siempre lo
tendríamos cada día opinando en la radio, disertando en la televisión,
escribiendo en la prensa y presentando un nuevo libro. Ya no está físicamente
con nosotros pero su legado es imborrable.
Muchas gracias y bienvenidos a
«Notas Marginales».
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