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Informe
«Los poetas de la
Revolución» y LAS
otra vez en San Marcos
Fue el viernes 14 de mayo de
1993 que el recordado escritor y maestro Luis Alberto Sánchez, tres veces
rector de San Marcos, recorrió por última vez los patios y las aulas de
la vieja casona sanmarquina del Parque Universitario, donde dio sus
primeros pasos como creador de cultura, allá por 1917. Recibió en
aquella oportunidad el título de rector emérito con un inspirado y
emotivo discurso del Dr. Luis Jaime Cisneros.El pasado viernes 3 de diciembre, nuevamente
ha estado presente LAS en la antigua casona. Se celebró allí el homenaje
inicial a su Centenario, a cumplirse el 12 de octubre de 1900. Ofrecieron
palabras preliminares Luis Alva
Castro a nombre de los institutos convocantes y Luis Alberto Sánchez hijo, a nombre de la familia del maestro.
Evocando el solemne homenaje de 1993, estuvo a cargo del discurso central
el consagrado académico Dr. Luis
Jaime Cisneros. Complementaron la ponencia dos intelectuales jóvenes:
el historiador Hugo Vallenas y
el sociólogo Tito Agüero, y a
nombre de la juventud estudiosa Leo
Silva, Presidente de la Federación Universitaria de San Marcos y de
la FEP.
El tema central del homenaje
fue la presentación de una nueva edición del libro «Los poetas de la
Revolución», pulcramente realizada por Marlene
Polo Miranda, incluyendo datos biográficos y fotografías. Es un
breve trabajo que data de los primeros días de LAS como estudiante
sanmarquino, en 1919. «Los poetas de la Revolución» fue originalmente
una ponencia incluida en el volumen Conversatorio
Universitario 1800-1825. Fue la tercera conferencia, leída el 22 de
setiembre de 1919 (p. 45-79 del folleto correspondiente. Imprenta SS. CC.,
Lima, 1919).
El Conversatorio Universitario
de 1919 se fundó a iniciativa de los estudiantes Raúl Porras
Barrenechea, Jorge Guillermo Leguía, Luis Alberto Sánchez, Guillermo
Luna Cartland, Carlos Moreyra Paz Soldán, José Quesada, José Luis Llosa
Belaúnde, Víctor Raúl Haya de la Torre y Ricardo Vegas García. Fue una
proyección intelectual del espíritu de la reforma universitaria
impulsada por los estudiantes de San Marcos en esos días. Tenía como
propósito renovar el estudio de la peruanidad estando próxima la
celebración del centenario de la Independencia. Sus conferencias se
leyeron en la Biblioteca de la Federación de Estudiantes. Fueron también
publicadas «Lima en el siglo XVIII» por Jorge Guillermo Leguía y «Don
José Joaquín de Larriva» por Raúl Porras Barrenechea.
La ponencia de Sánchez tuvo
una segunda edición en 1947, con algunas correcciones y notas a pie de página,
formando un solo volumen con Los
poetas de la Colonia bajo el título Los
poetas de la Colonia y de la Revolución (Colección Inca Garcilaso,
Editorial PTCM, 313 p., Lima, 1947), con un breve prólogo de Manuel
Beltroy. La tercera edición reproduce con leves correcciones el volumen
de 1947 (Los poetas de la Colonia y
de la Revolución, Colección Autores Peruanos, Editorial Universo,
349 p., Lima, 1974). La nueva y cuarta edición de 1999, no incluye Los
poetas de la Colonia.
En su ponencia Sánchez afirma
que «los poetas de la Revolución son tan escasos que, descontando a los
versificadores populares, pueden reducirse a uno solo: José Joaquín de
Olmedo» (p. 47). Comenta a continuación las limitaciones de la obra poética
de Larriva, Olavide y otros, tanto en términos de originalidad literaria
como de mayor o menor coherencia con los ideales emancipadores. Es
bastante severo con Mariano Melgar, «lírico gemebundo y lloroso» (p.
54), aunque le reconoce el mérito de la autenticidad: «sintió lo que
cantaba y supo interpretar el dolor de los pobres indígenas» (p. 55).
El joven Sánchez rinde homenaje sobre todo al heroísmo de esa
generación, pródiga en hazañas pero parca en literatura.
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