Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"

Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
 
 

 
 

Notas Marginales. Número 2-3 ,  Nº 1 Lima, Febrero de 2000

 
 

Homenajes

 

Nixa, el poeta de las voces múltiples y el gesto de la palabra

Por Ursula Dislandia Zegarra Carbajal

 

Nota.- Este es el texto de la ponencia de Homenaje a Nixa presentada en el II Simposio Internacional Vida y Obra de Victor Raúl Haya de la Torre, Lima., 16, 17 y 18  Setiembre  de 1999.

 

 

 
 

En el segundo decenio del siglo XX surge un fenómeno artístico como consecuencia de los estragos de la I Guerra Mundial (1914-1918); esta conflagración generó hondas reflexiones y búsqueda de concepciones nuevas del mundo y de la vida. Aparece entonces el vanguardismo, fenómeno artístico que cuestionaba como convencional, obsoleto, el arte que regía hasta ese momento.

El vanguardismo se presenta con diversas tendencias: creacionismo, cubismo, dadaismo, expresionismo, futurismo, superrealismo, ultraismo. Todas se caracterizan por la búsqueda pertinaz de originalidad a través de formas y contenidos nuevos.

América Latina no estaba ajena a estos cuestionamientos y rupturas y se integra a este nuevo modo de percibir su entorno; en el Perú la reaparición del indigenismo así como la reelección de Leguía, los sucesivos conatos subversivos y el surgimiento de dos poderosos ideólogos: Víctor Raúl Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui, fueron condiciones fundamentales para que se alumbrara la rebelión artística y se cuestionaran los valores culturales existentes.

El proceso de renovación del arte y la literatura, así como de la política, es encabezada entonces por el movimiento vanguardista. Es en este contexto que brota, se revela y manifiesta Nicanor de la Fuente, poeta y periodista que en Pacasmayo viera la luz y acunara un 16 de setiembre de 1902, fecha que el propio poeta confirmara en una entrevista realizada por Max Dextre. Pacasmayo lo ve nacer pero Chiclayo es testigo de la creación de muchos de sus versos visiblemente solidarios:

 

Cemento y piedra

Trabajo todo el día
ladrillo sobre ladrillo en la consigna,
levanto una pared de esperanza
que se me cae de la parada misma.

 

Te busco y nunca encuentro
el ladrillo de emergencia y el cemento
te vas como si arena fueras
en la mezcla total de lo que cuento

 

Y trabajo y trabajo como hombre
hecho para lo mismo en el destajo,
e invoco a Dios, el compañero de siempre,
porque él siempre vivió de mi trabajo.

Nadie puede inculpar a Dios de que ha trabajado
¿para qué alegar lo que no estaba escrito?
él sólo ha sido Dios y yo el obrero,
que trabajó por él, sin llorar, lo repito.

Trabajo y le doy duro para que no me digan
que Dios ha trabajado por mí siquiera un día;
que no digan nada de lo que no quiero,
porque no estoy conforme ni lo aceptaría.

Si él no ha trabajado nunca, es porque es Dios.
nada se le puede exigir, lo pongo por testigo;
yo trabajo por él y voluntariamente lo hago,
porque él sin trabajar sufriendo está conmigo.

En esta poesía de título «Cemento y piedra», que corresponde al poemario «3 poemas» (1995, p. 15) podemos captar esa solidaridad visible, esa adhesión sin queja, esa identificación con una causa, una empresa en la que muestra humildad, sencillez en el rol que le toca asumir y orgullo por ser el obrero que hará posible el cumplimiento del mandato, de la orden, de la «consigna»: Levantar una pared de esperanza; no es cualquier consigna, por ello lo asume con empeño, sin descanso y aún así a pesar de trabajar y trabajar «todo el día» esta pared se le cae. Nicanor sabe que para mantener esa pared de pie falta algo y lo busca y no lo encuentra:

Te busco y nunca encuentro
el ladrillo de emergencia y el cemento
te vas como si arena fueras
en la mezcla total de lo que cuento

¿Qué es aquello que mantiene incólume la esperanza?, pues lo que mantiene fuerte la esperanza es la fe y no encuentra aquello que lo haga brotar, brillar, nacer, y se mezcla entre sentimientos y contradicciones. Sin embargo sigue trabajando y trabajando «como hombre», con dedicación y para ello no le importa asumir su condición de destajista. Le basta y sobra invocar a Dios y sentirse acompañado por él, pues es Dios a quien necesita para mantener su pared de esperanza y no se queja por reemplazarlo o trabajar por él, porque Dios vive y se mantiene de la esperanza de aquello que es lo último que se pierde y que se nos presenta como posibilidad. Para Nicanor, Dios es la esperanza.

 

Nicanor, lo vuelvo a repetir, es solidario, se identifica y asume con voluntad y entiende que Dios es el Gran Arquitecto pero nada le sería posible a Dios si no existiera el hombre y nada le sería posible al hombre si Dios no confiara y sufriera con él:

Si él no ha trabajado nunca, es porque es Dios.
nada se le puede exigir, lo pongo por testigo;
yo trabajo por él y voluntariamente lo hago,
porque él sin trabajar sufriendo está conmigo.

 

A Nicanor de la Fuente también se le conoce con el seudónimo de «Nixa». Alguna vez, Antonio de Oliva, quien escribía en «La Crónica», se refirió a este poeta de la siguiente manera: «Aquí se encuentra Nicanor de la Fuente, que se firma Nixa porque es descendiente de un cacique mochica». La primera contribución de Nixa fue calurosamente acogida por José Carlos Mariátegui en su revista «Amauta» en abril de 1927. En 1930 fue ganado por la prédica aprista y junto a Juan José Lora crearon el Comité Departamental del PAP en Chicalyo, en el mes de noviembre de ese mismo año, asumiendo el cargo de Secretario de Asuntos Exteriores.

 

De la pluma vehemente y rapsoda de Nixa brotan las siguientes obras poéticas:

Las barajas y los dados del alba (1938). Antenor Orrego Espinoza escribe lo siguientes sobre este poemario al prologarlo: «Es un libro de clara intención política. La poesía no está negada de la política. Hay demasiada injusticia en el convivir de los hombres para que no insurja en la canción el grito angustioso del hombre. Hay demasiado dolor para que el poeta no tome su bandera y ¡combata por el hermano! Hay demasiada tiniebla de charco en el mundo contempráneo para que el puño del justo no se hiera restregándose en el pedernal para arrancar la centella de luz.

La feria de los romances (1941)

El libro de los tránsitos eternos (1943)

El aire y otros poemas (1965)

Huacatil (1966)

Paisajes para colgar en la pared (1969)

Jacinto Peje y otras audiencias

La broma de los romances y el soneto

3 poemas (1995)

Según la pluma culta de Luis Alberto Sánchez, Nixa se orienta desde el comienzo a «las tendencias de vanguardia sin podérselo definir nítidamente como un ultraísta, un creacionista, un futurista o un surrealista», tendencia que se puede comprobar al imbuirnos en la obra poética de Nicanor.

 

Una tristeza con zapatos

 

Con el dolor de su pueblo,
caminando las calles;
parecía elegante en los andares
y sólo era una tristeza y con zapatos.

 

Salió una mañana con la camisa
de soledad apenas,
y entre el ir y venir de tanta gente
se perdió con su tristeza y solo.

 

En desganado caminar se pasó el día
de una vereda a otra andando,
pisándose la sombra y las ajenas,
con los pasos más tristes del cansancio.

Y durante la noche, como dineros falsos
se guardó las estrellas,
robadas al descuidado cielo,
que a dormir se fue dejándolas afuera.

Y con tristeza se llenó los bolsillos
y se hubiera dejado caer, cansado, al suelo,
pero se acordó que era hombre
y prefirió morir caminando el dolor de su pueblo.

Nixa en esta poesía nos entrega un profundo sentimiento, conmovido por un dolor, no un dolor físico, es mucho más que eso, es aquel dolor que sólo pueden sopoertar los valientes, aún sabiendo que el sólo hecho de sentirlo les puede hacer renunciar a valiosas gestas heroicas, el grito angustioso de un pueblo, producto de la injusticia social, genera en el ser humano con conciencia, soledad, tristeza, cansancio, pero también da capacidad de indignación suprema, de resistencia, de aún sabiendo que se puede morir en ella se lucha.

Tu recuerdo es un lamento de Semana Santa
y tu silencio un Cristo, tendido en el madero
áspero de mi voz

 

Hermoso párrafo que corresponde a un poema incluido en «El aire y otros poemas» (Chiclayo, 1965) que nos revela un poeta cuya nostalgia es comparable con la pasión y muerte de Jesús. Para Nixa el recuerdo es hierático, trascendente y digno de ser comparado con un hecho divino.

Como podemos apreciar, Nixa es pletórico pues no sólo aborda temas existencialistas, de justicia y denuncia, de búsqueda, de solidaridad, sino también despliega anécdotas y personajes humildes y cotidianos, alegres, coloridos; que van desde la esposa, los hijos, el hogar, hasta los personajes típicos de la tierra, que evoca en cada instante que despertaba al alba creativa de su ingenio, cuya sublime, sabrosa y sencilla existencia hecha poesía emociona, desborda en una ternura que sonríe y complace al más exigente Aristarco: el alma. Sólo ella es capaz de entender, sentir e informar de estas vidas humanas, que se constituyen en la inspiración de Nixa, que nos ha proporcionado la cualidad de humanizarnos, es decir, de soñar y de realizarnos.

 

Y porque se lo ha ganado, habrá que seguir escribiendo sobre este aedo en aquellas páginas en las que sólo se plasma la gloria de los que fueron capaces de conmover; habrá que culminar este sencillo homenaje citando a Max Dextre: «...Debemos tratar a Nixa como se trata en el oriente a las palmeras en los oasis: con admiración y cariño».

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 
   

 

 

 
 
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