Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"

Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
   
 
 
 

EL ANTIMPERIALISMO O LA ANTIGLOBALIZACION Y EL APRA

 
 
Tito Livio Aguero Vidal*
17/03/2004
 
 
A Carlo Giulani, miembro de la ATTAC y primer mártir de la lucha antiglobalizadora de este siglo
 
 

 

I. Introducción.-

Esta ponencia busca problematizar los fenómenos socio-económicos llamados imperialismo y globalización, a partir de la conceptualizaciones hecha por las ciencias sociales y por el mismo Haya de la Torre. Así, fueron escritas con el objeto de aportar a un esclarecimiento teórico y sobre todo busca indagar sobre su vigencia a la luz de las actuales teorizaciones sobre el imperialismo y especialmente sobre las novísimas formulaciones sobre la globalización.


   

Este ejercicio intelectual adquiere también importancia porque de una o de otra manera proporciona elementos teóricos para enfrentar el uso excesivamente libre que se ha dado, se da y seguramente se seguirá dando a estos términos no sólo en las ciencias sociales, especialmente desde las décadas del 60 al 90, sino también, en el mundo político. Efectivamente, la falta de rigurosidad hace que muchas veces estos conceptos se confundan con otras categorías sociales como dominación, dependencia, colonialismo, explotación, mundialización, etc.; o lo que es mucho peor, que sean vistos, especialmente la noción de imperialismo, solos como meros y simples elementos del discurso ideológico, como sino tuvieran un sólido soporte teórico y analítico que los respalde, y por consiguiente, tendrían un carácter descartable u desechable.

II. Marco Teórico Aprista: Antiimperialismo.-

Más allá de los diversos momentos que tuvo el pensamiento de Haya de la Torre es posible encontrar una especie de hilo conductor o común denominador. En otras palabras, existe una suerte de matriz analítica de naturaleza eminentemente teórica. Esta fue elaborada durante sus primeros años como creador de la doctrina aprista, y para ser más preciso fue en el extranjero y en los agitados años 20.

Esta matriz, fue, tributaria de dos autores europeos: Hobson y Lenin (2). De Hobson, se tomará su concepto de imperialismo, como un fenómeno producido y desarrollado en las sociedades capitalistas centrales y, su denuncia sobre sus efectos negativos en la periferia. De Lenin, de su definición fáctica del imperialismo se rescatara su carácter generativo, producto que el capitalismo ha transitado del período competitivo al monopólico y/o oligopólico; y, la exportación de capitales del centro a la periferia.


Pero los componentes centrales que la estructuran y dan forma definitiva a esta matriz son cinco. Primero, el imperialismo es percibido no solo como una teoría general que tiene sus propias leyes sino también, y sobre todo, como una categoría histórica. Se parte de la idea que las sociedades capitalistas no son estáticas sino totalmente dinámicas y están en constante movimiento. En tal sentido, las estructuras sociales, económicas y políticas están en continuo y permanente cambio. Por consiguiente, el imperialismo, como fenómeno socio-económico, esta abierto no a una definición sino a todo un conjunto de definiciones fundamentalmente producto de su desenvolvimiento y/o desarrollo tanto en el espacio como en el tiempo, por lo que puede tener toda una serie de etapas.

Segundo, el imperialismo es una categoría socio-económica pero que también tiene dimensiones políticas y culturales. Siguiendo a Lenin más que al propio Hobson, se establece claramente el carácter y naturaleza del imperialismo como un fenómeno producto de la etapa monopólica del capitalismo y que se manifestará en la exportación de capitales del centro a la periferia más que propiamente de mercancías. Pero el imperialismo tendría también expresiones en otros campos. Dentro de éstos se valorara mucho el de la política internacional y el propiamente cultural.

Tercero, el carácter ambivalente del imperialismo. Siguiendo a Marx y Engels, quienes en algunos escritos señalaban que el capitalismo en sociedades tradicionales -no capitalistas- no sólo era sinónimo de explotación sino también de progreso, se considerara también que el imperialismo tiene tanto aspectos negativos como positivos. Esto lo diferenciara notablemente no sólo de Lenin y Mariátegui sino también de la casi totalidad de los teóricos de la dependencia (Cardoso, Gunder Frank, etc.), quienes solo tomaban en cuenta lo primero y nunca lo segundo.

Cuarto, la relación teoría y praxis. La noción de imperialismo está ligado íntima e indisolublemente con la de antiimperialismo. En tal sentido la conceptualización sobre el imperialismo siempre ira de la mano de la conceptualización sobre la alternativa política a seguir. Aquí, nuevamente, encontramos diferencias sustanciales con algunos teóricos marxistas dogmáticos (Mariátegui, Cardoso, Gunder Frank, etc.).

Quinto, la dimensión continental de su conceptualización sobre el imperialismo. Efectivamente, este fenómeno socio-económico es visto como el aspecto central de la problemática peruana y latinoamericana. Así, su repercusión en nuestra sociedad queda subsumida dentro de otra mayor, que la incluye y la comprende, la regional.

Como se ve esta matriz analítica hayatorreana, no es un sistema de ideas cerrado y que llegue a establecer un divorcio con la realidad social y con los cambios que ella se producen como ha sucedido muchas veces en la historia con muchos idearios que finalmente terminaron convirtiéndose en cárceles. Todo lo contrario, más bien lo que la define, para hablar en términos de Neyra (3), es su ductibilidad y/o flexibilidad, y es justamente esta característica la que le asegura vigencia.

III. Teoría Social de la Globalización.-

A diferencia de otros categorías como capitalismo, feudalismo, dependencia, imperialismo, colonialismo, dominación, explotación, etc., propias de la ciencias sociales, la globalización no tiene como sustento u substrato un marco teórico determinado y sólido que lo fundamente y/o respalde. Así, no existe propiamente una Teoría y mucho menos una Escuela de Pensamiento.

Los orígenes mismos del término aluden a situaciones concretas: al libro de Marshall Mc Luhan -La Aldea Global-, en los años 60, y a la revista norteamericana Business Week, en los 80. La idea que está detrás es que la creciente desaparición de las distancias entre los países se ha hecho algo tan notoria que prácticamente se ha constituido en el dato más relevante de estos tiempos. En realidad, está idea no es nada novedosa, pues tanto Fernard Braudel como Inmanuel Wallerstein, desde el campo académico e intelectual, ya habían hablado sobre la llamada economía planetaria y la mundialización económica. Sin embargo, a grosso modo, es posible encontrar si bien ya no Teorías ni Escuelas, si formulaciones generales, y es más, éstas se pueden agrupar en dos grandes corrientes: una, la apologética, que se difunde en todos los ámbitos, y que sorprendentemente también se encuentra presente en lo que los sociólogos denominan el sentido común de las personas, y que tiene como máximos exponentes a Francis Fukuyama, Samuel P. Huntington, Alvin Toffler, Michael Porter, Lester Thurow, Laura Tyson, Kennichi Ohmae, Robert Lawrence, Peter Drucker, Robert Reich, Georg Soros, Fernando Henrique Cardoso, Mario Vargas Llosa, Hernando de Soto, etc.; la segunda, la crítica, con lo que se alude a que su nota característica es que establece una polémica frontal con la primera, y que después de muchos años de estar prácticamente relegada ha comenzado a tener mayor presencia en el mundo intelectual y político, y que tiene como principales representantes a Naomi Klein, Susan George, Natacha David, Alain Touraine, Samir Amín, Joaquín Estefanía, Ignacio Ramonet, Noam Chomsky, Bernard Cassen, Hazle Henderson, Pierre Bordieu, Pablo González Casanova, Joseph E. Stiglitz, etc.

Estas dos corrientes antagónicas, coinciden solamente en señalar que la globalización tendría como punto de partida las innovaciones tecnológicas en los campos de la informática, la computación y de las comunicaciones; mientras que se diferencian en todo el resto. Pero son los teóricos antiglobalización, como también los mismos Movimientos Antiglobalización (4), quienes más se han esforzado en remarcar las notas más saltantes de la globalización: precarización laboral, profundización financiera, políticas de ajuste estructural, programas de estabilización, deslocalización y subcontratación productiva, nueva división del trabajo y por consiguiente nueva estructuración clasista, nuevos procesos de acumulación de capital, novísima teoría de la competividad, etc.

IV. Teoría Social del Imperialismo.-

Todo estudio que aspire a presentar de manera objetiva y ordenada la Teoría del Imperialismo tiene que concluir en varios puntos. Para empezar, y a diferencia de lo que generalmente suele pensarse, no es exacto afirmar que existe propiamente una Teoría, como un todo orgánico y sistemático, lo correcto es decir que hay diversas y múltiples teorizaciones. Es más, salvo el caso excepcional de los planteamientos de Hobson, todas de una o de otra manera se reconocen deudoras de la denominada Teoría de la Crisis o del Derrumbe de Marx (5). Pero este acercamiento al final de cuentas ha tenido consecuencias funestas para su desarrollo, pues después de ser formulada fue objeto de intensos debates y diversos usos políticos (Partido Obrero Socialdemócrata Alemán, II y III Internacional). Desde una perspectiva analítica, dejaron de tener claros contenidos socio-económicos para adquirir tintes cada vez más políticos, para después dejar de ser utilizadas. Todo estos avatares hicieron mella en ellas pues finalmente llevaron a su abandono y reemplazo por las teorizaciones de Braudel y/o Wallerstein. Esto viraje teórico y/o ideológico fue algo que sucedió especialmente en los partidos socialistas europeos y en general en toda la II Internacional. Años más tarde, la caída del Muro de Berlín en 1989 y la "crisis" del paradigma marxista, parecieron confirmar lo acertado de esta decisión.

Sin embargo, todo esto ha sido producto de una lectura sumamente mecanicista y/o determinista de la Teoría de la Crisis pues ha faltado la flexibilidad necesaria para su verdadera y exacta interpretación. Así, se olvido que la Ley de la Baja Tendencial de la Tasa de Ganancia, que es su sustento teórico, es efectivamente una Ley pero que debe ser entendida no en términos absolutos sino fundamentalmente tendenciales (6). Por estas razones, en estos momentos, las Teorías sobre el Imperialismo ya no se expresan propiamente en términos políticos y/o ideológicos, como era antes, sino que han adquirido un status mucho más académico y teórico, y se presentan implícitamente como parte de los estudios sobre los procesos económicos de oligopolización y monopolización de las industrias y las finanzas en las economías capitalistas centrales. En la actualidad en la Teoría Social del Imperialismo existen dos grandes corrientes. La primera, la del Capital Financiero, en la que es posible distinguir cuatro subcorrientes: los teóricos del Control Bancario -R. Fitch y M. Oppenheimer, D. Kotz-, los de la Hegemonía Bancaria -G. Green, B. Mintz y M. Schwartz-, los de la Dominación Bancaria -T. Thompson, etc.- e incluso los del Capital Financiero bajo control industrial -B. Bellon, P. Grou, F. Morin, O. Pastre, N. Poulantzas, Brunhoff, etc.-. La segunda, la del Capital Monopólico, que tienen como sus principales exponentes a E. Herman, H. Sherman K. Cowling, W. Semmler, y A. K. Dutt. Además, estas dos Escuelas, después de múltiples polémicas, ya han comenzado a establecer vínculos pues están descubriendo que la polémica en que se enfrascaron sus fundadores -Hilferding versus Baran y Sweezy- fue mucho más aparente que real porque siempre existió un amplio espacio de coincidencias (7).

Por último, todo este proceso por el que han pasado las Teorías sobre el Imperialismo nos demuestra que en términos analíticos y teóricos todavía sigue manteniendo vigencia y que no solo es una mera y simple formulación ideológica desechable como se ha hecho creer interesadamente. En tal sentido, es importante tener en cuenta que esta Teoría se construye siempre a partir de dos elementos: uno, de carácter claramente constitutivo, el tránsito de una economía competitiva a otra monopólica en los sociedades capitalistas centrales, o para decirlo en términos propios de le economía convencional y/o positiva, actualmente en boga, el paso de un modelo económico de competencia perfecta a otro de competencia imperfecta; y dos, de naturaleza eminentemente relacional, entre el centro y la periferia, la apropiación, siempre por parte del centro, del excedente producido en la periferia.

 


V. Conclusiones.-

Debemos tener siempre presente que toda Teoría Social tiene que cumplir siempre con dos requisitos. Primero, tener una coherencia lógica interna, entre sus supuestos (hipótesis), categorías teóricas y las conceptualizaciones sobre la realidad y las alternativas político-sociales a seguir, si es que se formularan. Segundo, el tener una capacidad explicativa altamente satisfactoria acerca del fenómeno social estudiado. Así, las Teorías sobre el Imperialismo, a pesar de haber sido relegadas desde hace 20 años por el auge del neoliberalismo, hecho que, sin embargo, no acarreó su desaparición, pues éstas siguieron formulándose y sobre todo desarrollándose en algunos medios académicos y universitarios, no se ven cuestionadas por las novísimas teorías apologéticas y mucho menos por las críticas acerca de la globalización, en la medida que ni cuestionan ni no ponen en duda en ningún momento sus fundamentos. En estos momentos, por ejemplo, las novísimas Teorías Anti-Globalización, parafraseando a LAS, están comenzando a dejar su estadio adolescente y comenzando a entrar a la adultez, y al hacerlo parece inevitable que globalización e imperialismo terminen encontrándose y se fusionándose teóricamente, en la medida que ambas teorizaciones se complementan, con lo cual la antiglobalización y el antimperialismo serán conceptualizados y vistos como lo que efectivamente son y siempre serán, es decir, una misma praxis social liberadora. En ese futuro escenario teórico la matriz analítica hayatorreana, que, a su vez, se sustenta en las Teorías Sociales del Imperialismo, tampoco se verá impugnada, porque no es una teorización específica que busca explicar un fenómeno de manera totalmente rigurosa y exhaustiva sino sólo un marco interpretativo latinoamericano que debe servir como una pauta para la mejor comprensión de este mismo fenómeno y para la formulaciones de políticas de corte antiimperialista y/o antiglobalizantes.

 
 


Notas.-

(1). Aquí se resumen algunas ideas ya señaladas en "Una aproximación teórica a un fenómeno llamado globalización. A propósito del libro ¿globalización o imperialismo global?" (En: Indoamérica. Lima, Año I, # 1, enero del 2000, pp. 4), "La conceptualización sobre el imperialismo y la globalización en las Ciencias Sociales y en el pensamiento político de Víctor Raúl Haya de la Torre" (En: Notas Marginales. Lima: Boletín del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego", Año I, # 2-3, pp 34-43) y en "El debate ideológico y programático en la socialdemocracia europea contemporánea. A propósito de los libros de Anthony Giddens y Oskar Lafontaine y Christa Müller" (En: Notas Marginales. Lima: Boletín del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego", Año II, # 4-5, pp 4-21). Estos últimos pueden ser hallados en el subportal del Taller en la Página Web del Instituto "Pueblo Continente" (pueblocontinente.com) y en el e-mail del propio Taller (tallerorrego@hotmail.com).

(2). No hay huellas de otros autores clásicos, especialmente de aquellos que a partir de la Teoría del Derrumbe desarrollaron toda una serie trabajos y estudios -Hilferding, Bujarin, Luxemburgo, etc.-. Tampoco hay referencias al concepto de capital financiero de Hilferding.

(3). NEYRA, Hugo (1995). "Después del Muro de Berlín. Actualidad de Haya de la Torre". En Vida y Obra de Víctor Raúl Haya de la Torre. VARIOS AUTORES. Lima: Instituto "Víctor Raúl Haya de la Torre", 1997, pp. 64.

(4). PASTOR, Jaime (2002). Qué son los Movimientos Antiglobalización. Seattle, Génova, Porto Alegre...Los diferentes grupos y sus propuestas. El debate después del 11/09. Barcelona: Integral. 105 pp.

(5). MARX, Karl (1885). El Capital. Crítica de la Economía Política. Sexta edición en español. México: Siglo XXI, T. 3, Vol. 6, 1983, pp. 269-341.

(6). COLETTI, Lucio (1970). Introducción a El Marxismo y el Derrumbe del Capitalismo de Varios Autores. Tercera edición en español. Madrid: Siglo XXI, 1985, pp. 36.

(7). CASTAÑEDA, Luis (Los últimos Capitalismos. México: Era, 1982) y TAVARES, M. y DE MELLO, L. ("Capital Financiero y Empresa Multinacional". En: Nueva Fase del Capital Financiero. México: CEESTEM-ILET. México: Nueva Imagen, 1981).

Bibliografía.-

AMIN, Samir (1997). El Capitalismo en la Era de la Globalización. Tercera edición. Barcelona: Paidós, 1999. 188 pp.

ARMESTO, Carmen (2001). "Perder el trabajo es una epidemia de la globalización". Reproducido en Liberación. Lima, 8-IV-2001.

BECK, Ulrich (1998). ¿Qué es la globalización? Falacias del Globalismo, Respuestas a la Globalización. Barcelona: Paidós. 223 pp.

BONICELLI, Tito (1999). ¿Globalización o Imperialismo Global? Lima. 150 pp.

BORDIEU, Pierre y WACQUANT, Loïc (2000). "La nueva vulgata planetaria" (En: Le Monde Diplomatique. París, mayo 2000, pp. 6-7). Reproducido en Episteme. Boletín de la Unidad de Postgrado. Lima: UNMSM, pp. 10-14.

BULA ESCOBAR, Jorge (1995). "Fundamentos económicos de una teoría de la justicia de Rawls a Sen". En: En la Búsqueda del Hombre. Varios Autores. Córdoba: Atenea, T. II, pp. 31-49.

CAMPODONICO, Humberto (2000). "Los economistas y el poder del Banco Mundial". En: Quehacer. Lima: DESCO, # 125, julio-agosto, pp. 80-87.

CONFEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ORGANIZACIONES SINDICALES LIBRES (2000). Comité Económico y Social y Unidad de Trabajo sobre Comercio, Inversión y Normas del Trabajo. Ginebra, 24-VII-2000. 22 pp.

DAVID, Natacha (1996). Un Mundo Aparte. La Mujer y la Economía Mundial. CIOSOL, Marzo 1996. 69 pp.

DE BORTOLI, Ferruccio (2001). "El día después. Análisis". En: Corriere della Serrra. Reproducido en La República. Lima, 22-VII-2001.

DE RIVERO, Oswaldo (1999). El Mito del Desarrollo. Los Países Inviables en el siglo XXI. México: FCE.

DE RIVERO, Oswaldo (2001). "El desarrollo es una quimera. Oswaldo de Rivero y una visión apocalíptica del futuro". En: La Revista. Domingo. Lima, 8-VII-2001, pp. 32-35.

DE SOTO, Hernando (2000). El Misterio del Capital. Por qué el capitalismo triunfa en occidente y fracasa en el resto del mundo. Lima: El Comercio. 287 pp.

DEUSTUA, Alejandro (2001). "El 8 filantrópico". En: La República. Lima, 4-VIII-2001.

ESTEFANIA, Joaquín (2002). Hij@, ¿qué es la globalización?. La Primera Revolución del siglo XXI. Quinta edición. Madrid: Aguilar. 210 pp.

FORRESTER, Viviane (1996). El Horror Económico. Octava reimpresión. México: FCE, 1997. 166 pp.

FORRESTER, Viviane (1997). "El miedo del que tiene empleo debería cotizar en Bolsa". En: País. Madrid, 9-VI-1997.

GIDDENS, Anthony (1998). La Tercera Vía. La Renovación de la Socialdemocracia. Madrid: Taurus, 1999. 198 pp.

GONZÁLEZ CASANOVA, Pablo (1998). "La explotación global". En: Casa de las Américas. La Habana, # 212, pp. 6-18.

HEILBRONER, Robert y MILBERG, William (1998). "La época de oro finaliza", "La globalización de la vida económica" y "Problemas y posibilidades". En: La Evolución de la Sociedad Económica. Décima edición. México: Prentice Hall, 1999, pp. 137-175.

IANNI, Octavio ( ). La Era del Globalismo. México: Siglo XXI.

IUSY (1997). "El Futuro del Trabajo". En: Documento Político. Informe del XXII Congreso Mundial de la IUSY. Viena: IUSY, pp.
38-73.

JULIEN, Claude (1995). "El siglo de los extremos. Una historia que ha modelado a nuestro mundo desorientado". En: Casa de las Américas. La Habana, # 200, pp. 29-35.

KUCZYNSKI, Pedro y ORTIZ DE ZEVALLOS, Felipe (2001). El Reto 2001. Competir y Crear Empleo. Lima: El Comercio-Instituto Apoyo. 183 pp.

LAFONTAINE, Oskar y MÜLLER, Christa (1998). No hay que tenerle miedo a la globalización. Bienestar y Trabajo para todos. Madrid: Biblioteca Nueva, 1999.

NEYRA, Hugo (2001). "Claudio Guiliani". En: La República. Lima 25-VIII-2001.

OCAMPO, José Antonio (1999). La Reforma del Sistema Financiero Internacional: Un Debate en Marcha. Santiago de Chile: CEPAL-FCE.

ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (1999). Trabajo Decente y Protección de las Américas. Director General de la OIT. Ginebra: OIT. 153 pp.

PETRELLA, Ricardo (1999). "El capital mundial no puede gobernar la humanidad". En: El País. Madrid, 2-XII-1999.

RODRÍGUEZ ARAUJO, Octavio ( ). "La izquierda a debate". En: Este País. México. Reproducido en La República. Lima, 6-V-2001.

STIGLITZ, Joseph E. (2002). El Malestar de la Globalización. Madrid: Santillana. 314 pp.

SOROS, George (1998). La Crisis del Capitalismo Global. La Sociedad Abierta en Peligro. Madrid: Plaza Janes.

THORP, Rosemary y BERTRAM, Geoffrey (1978). Perú 1890-1977: Crecimiento y Políticas en una Economía Abierta. Lima: Mosca Azul-Fundación Friedrich Ebert-Universidad del Pacífico, 1985. 564 pp.

TOURAINE, Alain (1995). "Globalización y ajuste estructural en América Latina". En: Pretextos. Lima: DESCO, 1995, # 7, pp. 171-183.

UGARTECHE, Oscar (1999). "Sobre el libro de Soros La crisis del capitalismo global. La sociedad abierta en peligro". En: Cuestión de Estado. Lima: IDP, # 25, pp. 52-58.

VARIOS AUTORES (1999). Progreso Global. En: Leviatán. Madrid: "El Socialista", # 77-78. 268 pp.

WALLERSTEIN, Immanuel (2000). "Bandung a Seattle. El Tercer Mundo, ayer y hoy. En: Le Monde Diplomatique. París, agosto, pp. 18-19.

 
 

*Integrante del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 
 
 
Copyright © 2006 T.A.O. - Todos los derechos reservados