Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"

Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
   
 
 
 

EN LA OEA TRIUNFÓ LA VOLUNTAD DE LOGRAR EQUILIBRIOS Y
RESPETOS MUTUOS EN LA REGIÓN.

A propósito de la elección de José Miguel Insulza(1)

 
 
Víctor Raúl Bernuy Neira *
07/05/2005
 
 

 

Por encima de los arcaicos nacionalismos en América, que aparecen en los escenarios de las disputas diplomáticas como es el caso de la Organización de los Estados Americanos y la elección de su nuevo Secretario General; y por encima también de la subyacente voluntad hegemónica de los Estados Unidos, vista por muchos, como neoimperialista; triunfó la voluntad mayoritaria de sus países integrantes de lograr equilibrios y respetos mutuos en la Región.

Por primera vez EE.UU., y con ella Norteamérica, es derrotado en dicha elección, al hacer declinar, tras cinco empates consecutivos, a su candidato el mejicano, Luis Ernesto Derbez, frente a la firme posición chilena y Sudamericana del ganador, José Miguel Insulza. Hábilmente dirigida por su presidente, Ricardo Lagos, de reconocida vocación hacia la unidad latinoamericana, no pudo a pesar de todos sus esfuerzos, lograr el tan ansiado consenso americano.

Chile no sólo logró el voto mayoritario de Sudamérica, sino también de Centroamérica, Canadá y del propio EE.UU, no quedándole otra cosa a su delegado, para no quedar abiertamente derrotado, que sumar su voto a la mayoría, no sin antes utilizar veladamente el nacionalismo de bolivianos, peruanos y chilenos, para boicotear el consenso y deslucir así la elección del candidato chileno. Maniobras que no nos extraña de la diplomacia estadounidense. Los esfuerzos de la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, para inclinar el fiel de la balanza a favor del mejicano, se diluyeron frente a la monolítica voluntad de no ceder del chileno. Días antes la estadounidense avanzó posiciones al hacer declinar a otro de sus candidatos, el ex presidente salvadoreño, Francisco Flores, ante el aumento de votos que se comprometían a favor de Insulza, logrando con ello solamente los referidos empates.

A pesar de los cuestionamientos a su persona, con relación a su trayectoria diplomática, entre otros, sobre a su trato indulgente con Pinochet; sobre la legitimidad en un momento del gobierno venezolano, del cual al final tuvo el firme apoyo de Hugo Chavez; y de estar involucrado en la venta de armas al Ecuador en el conflicto que tuviera con el Perú, no cabe duda que José Miguel Insulza representa en estos momentos la posición menos alineada con los EE.UU, por no decir contraria a ella. Frente a las alineadísimas a Washington, como la claudicante posición mejicana representada por Luis Ernesto Derbez que declinó finalmente para no quedar como un títere de los estadounidenses, razón por lo cual su propio partido el PAN mejicano, le tuvo que pedir que declinara; y la de su otro candidato declinante, el mismísimo Francisco Flores, mandatario salvadoreño que apoyo la invasión de Irak por los EE.UU y hasta que envió tropas. Conocida es la firme posición chilena que rechazó dicha invasión.

El voto en blanco del delegado peruano, en nuestra opinión, nos mostró una postura oportunista de nacionalismo antichileno, de último momento, inusitada en la diplomacia peruana de estos últimos tiempos y del régimen de turno, que sólo obedeció al alineamiento con Washinton para boicotear el consenso y deslucir la elección de Miguel Insulza. Y también a la estrategia del gobierno toledista de distraer la opinión pública peruana para ocultar su incapacidad de controlar los excesos de los inversionistas extranjeros en suelo peruano y a la incapacidad de resolver las demandas populares de sus connacionales.

La perdida del voto peruano, a pesar de las insistentes llamadas telefónicas del presidente Lagos al presidente Toledo, también no nos cabe duda que se debió a la enorme presión de sectores nacionalistas chilenos, que le impidieron hacer un mea culpa, en dicho certamen eleccionario en la OEA, respecto a la venta de armas de Chile a Ecuador en pleno conflicto con el Perú, siendo Chile garante del Protocolo de Rio de Janeiro de paz y limites con el Ecuador. De haber reiterado públicas disculpas al pueblo del Perú el presidente Lagos, definitivamente el voto peruano.

Al fin de cuentas, en las disputas entre la voluntad hegemónica y caprichosa de la diplomacia de Washington de digitar todo en América siguiendo veladamente las arcaicas tesis monroistas de "América para los estadounidenses" y la todos aquellos que se rebelan y la rechazan, proviniendo más ese rechazo de Sudamérica, reiteramos, ha resultado triunfante en el escenario de la OEA y elección del nuevo secretario general, la voluntad de que se den las relaciones entre la Américas Sajona y protestante y la América hispana y católica, equilibradas y armónicas, superando las desiguales y conflictivas relaciones en el siglo que paso. Sentimiento el cual creemos que el nuevo secretario general, sabrá respetar y cumplir y que en cierta manera lo dejara entrever en su discurso tras obtener la victoria.

Buen logro de la posición Sudamericana, digna y firme, la cual tiene que transformar en otro el escenario diplomático de la OEA, venido a menos por la constante injerencia de los EE.UU,, a tal punto que la había convertido en instrumento de su poder. Hasta donde se sabe en el siglo que pasó casi todos tenían que ser elegidos a propuesta o con la anuencia de los estadounidenses. A la par con el proceso en marcha de Unidad Latinoamericana que ha empezado por la Unión Sudamericana, la OEA tiene que transformarse en un espacio institucionalizado de dialogo, concertación y entendimiento en cuanto a los puntos comunes existentes entre las dos Américas.

Con la actitud de anteriores gobiernos estadounidenses como la de la guerra de las Malvinas en la cual no apoyaron a América sino a sus intereses hegemónicos y a sus aliados británicos y las intervenciones armadas en Centro América, y la poca voluntad del poblador sajón de vivir masivamente en Indoamérica, como si lo demuestran sus millones de emigrantes que habitan suelo estadounidense; y las acciones de sus clases gobernantes conducentes a mantenernos siempre divididos a los del sur, hacen que "el sueño Panamericano" reclamado por los estadounidenses sea una utopía o una falacia en la que subyace todavía su escondida voluntad hegemónica e imperial.

 

 
 

(1) De la cantidad de 34 delegados asistentes que participaron en la elección del nuevo secretario general de la OEA por un periodo de 5 años, se obtuvo los siguientes resultados:
31 votos a favor de José Miguel Insulza
1 en blanco del delegado peruano
2 abstenciones de los delegados boliviano y mejicano

 
 

* Integrante del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego".

 
     
     
     
     
     
   

 

 

 
 
 
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