Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"

Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
   
 
 
 

¿EL RECRUDECIMIENTO GENERALIZADO DE LA VIOLENCIA TERRORISTA EN EL PERU ?

Las causas cambiantes de un mal endémico

 

 
 
Víctor Raúl Bernuy Neira *
02/01/2006
 
 


A finales del año que pasó, sicarios provenientes de un minúsculo grupo terrorista que ha retomado acciones, acribilló a 8 efectivos de la Policía Nacional, cerca a Aucayacu, en la Región Huanuco.  Anteriormente habían asesinado a otros tantos. El gobierno declaró en emergencia la zona. Estas acciones hacen pensar en el posible recrudecimiento generalizado de la violencia terrorista en el Perú y las causas que la originaron. Para detener este rebrote, las experiencias con que se le derrotó en el pasado deben servirnos mucho, cuyos errores no deben repetirse y sus aciertos deben aplicarse inmediatamente.

Las causas de la violencia terrorista, que se vuelve mal endémico, son las mismas que la iniciaron en la década de los 80,  no son idénticas en dimensión y desarrollo, ni las que la generan en otros países. El terrorismo internacional, con los instrumentos que ofrece la globalización, adquiere mucho mayor velocidad y dinámica de articulación en el orbe, haciéndolos más eficaces en sus propósitos destructivos.

La pobreza, es causal de los diversos tipos de violencia (1) que se producen cotidianamente y en mayor parte de los países del hemisferio sur que la sufren. El ciudadano ante la ausencia de empleo digno que le permita vivir, no vacila en hacerlo en actividades económicamente prohibidas, como es la producción ilícita de coca y el narcotráfico. El fracaso del modelo económico neoliberal y el bienestar derivado de su aplicación, no se produjo en la dimensión esperada tras quince años. Quien no recuerda el catastrófico “Shock” o impacto de las primera medidas del modelo, que dejó a medio millón de  personas sin empleo estable, hasta hoy no recuperados, y que se ofreció como la  solución infalible a los problemas de los peruanos y que en estos  tiempos los ahonda más.

El narcotráfico, otra de las causas, es una actividad ilícita por cuanto al ser la cocaína un narcótico nocivo derivado de la coca (cultivo de uso ancestral de los peruanos de efectos benignos cuando se consume en estado natural), origina la degeneración psicológica y física y muerte final de todo aquel que lo consume. El Perú figura como uno de los principales productores. El aumento de la producción ilegal y el consumo de la cocaína resalta la ausencia de eficaces políticas que erradiquen la pobreza, caracterizada por la falta de empleo estable y buenos salarios, y la ausencia también de efectivas políticas de protección a la familia para la prevención del consumo de drogas.

Los países “desarrollados” muestran incapacidad para  reducir el consumo de narcóticos, entre ellos  la cocaína,  su comercialización y el tráfico ilegal. No obstante su gran desarrollo tecnológico y los ingentes recursos financieros resultan incapaces para solucionar los problemas humanos de sus poblaciones que los llevan al consumo de lo narcóticos, la degeneración y muerte. Sus eficientes servicios de salud evitan la muerte de los adictos, pero no así el galopante aumento de sus consumidores, los cuales viene incrementando el consumo de narcóticos de índole sintético(2)

Las administraciones estadounidenses, siguen recurriendo al método de la “Erradicación Forzosa”, que atenta contra las poblaciones y el medio ambiente para la erradicación de la coca y la cocaína, en los países productores para evitar que aumenten los consumidores de narcóticos en su país (40% consume cocaína). Hasta hoy esa política fracasó como también las capturas de toneladas de cocaína. El desempleo hace que cada vez más aumenten agricultores, las hectáreas cultivo y la producción de cocaína, y por ende las bandas de narcotraficantes y sus acciones violentas para defender su actividad ilícita. DEVIDA, órgano del gobierno peruano, receptor de las ayudas económicas de los Estados Unidos para la erradicación de los cultivos de coca, daba cuenta de tales aumentos y lo que señalaba el fracaso de la erradicación por esos métodos.

El terrorismo, viene a ser las acciones ilícitas de grupos organizados cuyo objetivo es generar miedo en sectores determinados de la población utilizando armas  de toda índole por medio de la destrucción física y material, con fines ya sea de tipo político, económico, ideológico y religioso. El estado de pobreza y la miseria en el Perú, la falta de condiciones y oportunidades, entre otros, hacen que sectores de jóvenes y adultos se incorporen al terrorismo en  las zonas de producción cocaleras.

En el Perú es estrecho el vínculo entre el narcotráfico y los remanentes terroristas (grupo no capturados que quedaron después de ser derrotados). Ha sido un error, en esta etapa inicial de rebrote, que se le venga tipificando de terroristas. Se hace bien en llamarlos “sicarios” del narcotráfico. Esto en razón de que las acciones del remanente terrorista son financiadas por los narcotraficantes de la zona.  Actúan con sus atuendos y con sus mismos argumentos ideológicos y políticos, pero con el propósito inicial de afectar la lucha del Estado contra las actividades del narcotráfico. Aspiran a que con el aumento de la proporcionalidad  de sus acciones adquieran la condición de guerrilla, y llegar a  las mismas dimensiones que tuvo el terrorismo en la sociedad en el momento en que alcanzaron su pleno apogeo y se pensó que podía triunfar y destruir el estado democrático.

Por lo tanto podemos establecer lo siguiente.

La articulación de estos tres factores, la pobreza, el narcotráfico, los remanentes terroristas y aunándose a otros factores sociales que originan la violencia en general harían probable que el rebrote de la violencia terrorista en el Perú se generalice y vuelva a adquirir las mismas o mayores proporciones de las que tuvo en los 80 y los 90, si se le permite que prospere y no se implantan inmediatamente políticas para erradicarlas basadas en la experiencias pasadas, sobre todo contando con el gran rol protagónico del pueblo y de los organismos especializados de la Policía Nacional, sin recurrir a las Fuerzas Armadas como equivocadamente se hizo en el pasado.

Los minúsculos grupos terroristas que vienen actuando como sicarios son  financiados por los narcotraficantes para impedir por medio de la destrucción de violencia terrorista las políticas y mecanismos de lucha contra el narcotráfico por parte del Estado, tratando de desestabilizarlo por el lado político, debilitando a la Policía Nacional por medio del incremento de las huestes terroristas y  acciones que apunta a destruirla y por ende a dejar libre al narcotráfico.

Mientras no existan políticas de empleo y de promoción eficaces del agro, haciendo eficaz la promoción de los cultivos alternativos a la coca en las zonas  productoras de coca, estaríamos asistiendo a los permanentes informes por parte del Estado del aumento de los productores y de las hectáreas de producción ilícita de coca y su derivado la cocaína, que seguirán inundando los mercados de consumidores y aumentado el narcotráfico y sus acciones en todo el tejido de la sociedad, y usando a los remanentes terroristas como sus sicarios defensores de su actividad

Los países consumidores, deben dejar de insistir en la erradicación forzosa de los cultivos de coca para evitar la producción de cocaína, abriendo sus mercados a los productos alternativos de las autenticas zonas donde se cultiva la coca en los países productores, y asimismo aumentar las inversiones para resolver los problemas humanos que originan el consumo de la cocaína y otros narcóticos. Hasta hoy los Tratados de Libre Comercio no han considerado priorizar tales productos alternativos.

 

 

 
 

(1) “Informe mundial sobre la violencia y la salud 2001”. OMS (Organización Mundial de la Salud)
(2) Oficina de las Naciones Unidas para el Control de las Drogas y la Prevención del Crimen    (ODCCP).

 
 

* Asesor de la Asociación Nacional de Empresas Pesqueras Artesanales del Perú (ANEPAP
Integrante del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego".

 
     
     
     
     
     
   

 

 

 
 
 
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