Taller de Estudios Sociales y Políticos
"Antenor Orrego"

Centro de Investigaciones Políticas, Sociales y Económicas

 
   
 
 
 


Respecto al problema israelopalestino
Por la paz, el entendimiento entre Palestina e Israel, y  solidaridad con las víctimas de la guerra

 

 
 
Víctor Raúl Bernuy Neira(*)
03/01/2009

 
 

 

“ A la paz perpetua

Esta inscripción satírica que un hostelero holandés había puesto en la muestra de su casa, debajo de una pintura que representaba un cementerio, ¿estaba dedicada a todos los «hombres» en general, o especialmente a los gobernantes, nunca hartos de guerra, o bien quizá sólo a los filósofos, entretenidos en soñar el dulce sueño de la paz? Quédese sin respuesta la pregunta. Pero el autor de estas líneas hace constar que, puesto que el político práctico acostumbra desdeñar, orgulloso, al teórico, considerándole como un pedante inofensivo, cuyas ideas, desprovistas de toda realidad, no pueden ser peligrosas para el Estado, que debe regirse por principios fundados en la experiencia; puesto que el gobernante, «hombre experimentado», deja al teórico jugar su juego, sin preocuparse de él, cuando ocurra entre ambos un disentimiento deberá el gobernante ser consecuente y no temer que sean peligrosas para el Estado unas opiniones que el teórico se ha atrevido a concebir, valgan lo que valieren. Sirva, pues, esta «cláusula salvatoria» de precaución que, el autor de estas líneas toma expresamente, en la mejor forma, contra toda interpretación malévola”
                                       ( Del ensayo sobre La Paz Perpetua de  Emanuel Kant)

Por encima del accionar de los líderes del Estado de Palestina, desde los más diplomáticos hasta los más belicistas, que respectivamente buscan hacer respetar y no ceder sus territorios ocupados por el pueblo de Israel, y también por encima del accionar de los líderes que conducen erróneamente al pueblo judío en la ocupación de los territorios árabes, no debe dejarse de expresar la solidaridad con las victimas de tanta barbarie. Casi con los mismos métodos crueles con los cuales los israelitas fueron victimas en su momento por las armas, la tortura y el terror, desde la época del bíblico Moisés hasta la segunda guerra mundial, el Estado de Israel en la Franja de Gaza, en represalia por los ataques del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás),  reprime y pretende expulsar de sus territorios al pueblo de  Palestina.

Obviamente la solidaridad con los pueblos en el oriente medio pasa por considerar también todo lo que ha venido ocurriendo en ese teatro de operaciones con los conflictos que se producen allí, como es el caso de Irak, ocupado todavía por la fuerza multinacional conformada por los Estados Unidos y Gran Bretaña y  que sigue costando vidas humanas inocentes.

El conflicto israelopalestino es de vieja data, cuyas causas de índole religiosa, económica,  geopolítico y militar, hacen que estalle abiertamente como una guerra entre naciones,  a partir de la dación de la Resolución N.º 181 del 29 de noviembre de 1947 de  las Naciones Unidas, la cual dispone sin consulta previa al pueblo de Palestina la partición en dos  de su  territorio,  para que en una  de las partes se fundara el Estado de Israel, de allí el justo reclamo y la rebelión del pueblo palestino. La Resolución Nº 181 de la ONU es la única resolución de la comunidad internacional que ha cumplido Israel al respecto de su presencia en suelo de Palestina de las decenas de resoluciones que no ha cumplido, por cuanto lo beneficiaba. El estado de Israel y su aliado los Estados Unidos se han caracterizado por no cumplir (1) con las Resoluciones de las Naciones Unidas que condenan las acciones belicistas y expansionistas del Estado de Israel. Y en donde los intereses petroleros y militares de las naciones poderosas en esa zona, como es el oriente medio, la han convertido en uno de los centros de conflicto del escenario mundial, manteniéndose así desde aquel entonces.

Obviamente a tales intereses no les conviene de ninguna manera la paz y la armonía entre las naciones por cuanto afectarían sus enormes ganancias que son obtenidas a costa de cuantiosas vidas humanas de hombres, mujeres, ancianos y niños muertos o que son heridos y brutalmente mutilados en medio de esa guerra. Por ende los partidarios de la paz y la solidaridad no pueden estar callados a tan enorme barbarie que el mundo observa por los medios de comunicación.

Una razón no es pedir que se humanice la guerra, buscando que esta se limite a los contendientes armados, y tantas razones más que pueden esgrimirse, para que se haga que las perdidas en vidas humanas y materiales no sean tan cuantiosas, sino de que estas guerras crueles acaben por cuanto también enriquecen la macabra industria de las armas bélicas, aunque aparentemente sea una utopía que estas desaparezcan, estas tienen  algún día que desaparecer,  o que las mismas al menos no se prolonguen por tanto tiempo para el sufrimiento de los pueblos.

Y se contribuye bastante  al quitarles el apoyo de todos los países que de una u otra manera con su silencio o complicidad son arrastrados o coaccionados para justificar las guerras emprendidas  por los gobernantes de las naciones más poderosas que como los de los Estados Unidos son los que atizan esas guerras en el medio oriente, pero felizmente no todos los ciudadanos estadounidenses aprueban las barbaries que propician sus gobernantes. Por ello demanda que las colectividades lúcidas y amantes de la paz presionen  a sus gobernares a no seguir ese juego belicista.

Por lo cual el partido del actual gobierno del Perú al no pronunciarse esta siendo tolerante de tan semejante barbarie, más si se dice que es seguidor del pensamiento y obra de Victor Raúl Haya De la Torre, que incluso fuera propuesto al Premio Nobel de la Paz, y que si bien fue amigo y admirador del pueblo israelita, jamás hubiera permitido sus excesos como hoy se ven contra del pueblo palestino en la Franja de Gaza, o las injerencia y atrocidades cometidas por el gobierno de los Estados Unidos en Irak.

Y así como la Constitución Política del Perú del año de  1979  en su artículo Nº 82 que consagraba el derecho a la insurgencia en defensa del orden constitucional, de igual modo debemos consagrar el sagrado derecho a insurgir por la Paz, de la cual nos enseñaran mucho notables maestros universales como Mahatma Gandhi o Martin Luther King, y el mismísimo Victor Raúl Haya De La Torre.

Ya Emanuel Kant  en su ensayo La Paz perpetua, establecía mecanismos o condiciones  con las cuales si no pretendía acabar con las guerras al menos podían reducirlas, tales como la de que ningún Estado debe inmiscuirse por la fuerza en la constitución y el gobierno de otro Estado; también como el derecho de ciudadanía mundial debe limitarse a las condiciones de una universal hospitalidad; de igual manera también En la constitución republicana no puede por menos de ser necesario el consentimiento de los ciudadanos para declarar la guerra; y así como también la de constituir un organismos como la Sociedad de Naciones. Los que postreramente, un siglo y cuarto después que escribiera esos preceptos, se tuvieran en cuenta y se organizara con el mismo nombre la Sociedad de Naciones después de la primera guerra mundial,casi con la misma finalidad que había propuesto Kant, para garantizar la paz,  para que legisle, gobierne y dirima en paz las diferencias entre los estados, y que luego sería sucedida por la actual Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Más si después de haber escrito su ensayo y un siglo después de haberse considerado sus preceptos en el derecho internacional, en las relaciones internacionales y la solución de conflictos entre las naciones, tras la creación de la Sociedad de Naciones y su sucedánea, la Organización de la Naciones Unidas, no vió Emanuel Kant como estos preceptos han sido vulnerados muchas veces y  esta viene siendo manejada a su antojo por los gobernantes de las naciones más poderosas y que tienen el derecho al veto en el referido organismo internacional y que por coincidencia han sido participes de  guerras crueles e invasiones a otros estados como son los Estados Unidos, Reino Unido, Francia, la URSS, Rusia y China.

Contraviniendo así con casi todos los preceptos que el filósofo prusiano estableciera en su obra para que la paz sea perpetua, lo cual por estos tiempos la comunidad internacional y personalidades muy importantes de los pueblos de todo el mundo han puesto en tela de juicio las tamañas prerrogativas que favorecen los intereses hegemónicos y hasta imperialistas de esas poderosas naciones en la Organización de las Naciones Unidas  y vienen pronunciándose a fin de cambiar las reglas de juego en dicho organismo que no garantiza sino la guerra, antes que la paz, y la subordinación de los estados menos poderosos a los más poderosos.

Todo movimiento o partido que se jacte de tener como bandera la  “Solidaridad”, y más  aún estando en el gobierno, al menos le corresponde hacer un llamado de atención por la vía diplomática a  los líderes de los pueblos que están involucrados en este conflicto por los tremendos excesos que se cometen en esa zona, y seguir invocando a una justa solución y entendimiento. Y si los representantes del gobierno no lo hacen y no lo explican, por sus temores o inseguridades, o intereses, entonces quedan abiertas las puertas para que los que creen en la solidaridad y la paz por muto propio lo expresen.

Por eso las tendencias y colectivos deben ya de hacer un pronunciamiento  solidarizándonos con la victimas de la guerra y rechazando los  tremendos actos de barbarie,  e invocando a la paz y al  entendimiento entre los pueblos del Estado de Palestina y del Estado de Israel, que deben ser enviados a las embajadas y gobiernos respectivos. Es de esa manera que se prueba la consecuencia de aquellos que creen en la “Solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo”. Las buenas intenciones y las palabras sobran cuando en un estado de guerra los que aman la paz no hacen nada ante cosas tan evidentes como la sangre que se vierte de victimas inocentes.

                                                                                            Callao, 3 de enero  del 2009

 

 

 
 

(1) Rresoluciones dirigidas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas al Estado de Israel, vetadas, en la mayoría de las ocasiones, por determinados estados miembros de la Asamblea,  principalmente los Estados Unidos e incumplidas, todas, por el Estado receptor de las mismas:

Resolución 106 (1955): Condena el ataque del Ejército israelí sobre tropas egipcias en la franja de Gaza.
Resolución 111 (1955): Condena a Israel por el ataque a Siria que mató a 56 personas, pues viola el armnisticio firmado con Siria, y el alto el fuego provisional establecido por la resolución 54 (1948).
Resolución 127 (1958): Recomienda a Israel poner fin a sus actividades en la zona que no está bajo su soberanía en Jerusalén.
Resolución 162 (1961): Urge a Israel a que respete y aplique las resoluciones de Naciones Unidas.
Resolución 171 (1962): Determina que los ataques de Israel sobre Siria son una flagrante violación de la resolución 111, así como del armisticio firmado entre ambos países.
Resolución 228 (1966): Censura a Israel por sus incursiones militares en el West Bank, en control de Cisjordania. Condena las pérdidas de vidas y propiedades causadas por estas acciones.
Resolución 237 (1967): Pide a Israel que permita el retorno de los refugiados que huyeron durante la Guerra de los Seis Días, y que garantice la seguridad de la población civil bajo su control.
Resolución 242 (1967: Considera inadmisible la adquisición de territorios como botín de guerra y pide la restirada de Israel de los mismos, instando a una solución justa al problema de los refugiados.
Resolución 248 (1968): Condena a Israel por su ataque masivo y planificado a Jordania. Le exige que respete la resolución 237.
Resolución 250 (1968): Realiza un llamamiento a Israel para que no realice un desfile militar en Jerusalén el día 2 de mayo.
Resolución 251 (1968): Lamenta profundamente que Israel llevase a cabo el desfile militar en Jerusalén desafiando así la resolución 250.
Resolución 252 (1968): Declara inválida la acción de Israel para unificar Jerusalén como "capital judía", ya que, hasta el momento, la sección oriental de la ciudad se encontraba bajo dominio jordano.
Resolución 256 (1968): Condena las incursiones de Israel en Jordania como violaciones flagrantes de la resolución 252. Y afirma que tomará medidas por la dimensión de los ataques y porque fueron premeditados.
Resolución 259 (1968): Deplora la demora por parte de Israel en aceptar la visita de un Representante Especial de Naciones Unidas a los territorios recientemente ocupados, que colabore con la puesta en marcha en lo establecido por la resolución 237.
Resolución 262 (1968): Condena a Israel por atacar el aeropuerto de Beirut.
Resolución 265 (1969): Condena a Israel por los ataques aéreos a Jordania que violan nuevamente el alto el fuego.
Resolución 267 (1969): Censura a Israel por cambiar el estatus de Jerusalén sin respetar los establecido por la resolución 252.
Resolución 270 (1969: Los ataques del Ejército de Defensa de Israel a aldeas en el sur de Líbano son condenados por el Consejo de Seguridad.
Resolución 271 (1969): Israel es condenada una vez más por desobedecer las resoluciones precedentes de Naciones Unidas sobre Jerusalén.
Resolución 279 (1970): Demanda la salida de las tropas israelíes de Líbano.
Resolución 280 (1970): Condena los ataques de Israel en Líbano. Recuerda lo expresado en la resolución 279. Deplora la indiferencia de Israel a las resoluciones 262 y 270.
Resolución 285 (1970): Exige la retirada inmediata y completa de Israel de Líbano. Los Estados Unidos se abstienen en la votación.
Resolución 298 (1971): Recuerda las resoluciones anteriores ignoradas por Israel con respecto a no transformar el estatus de Jerusalén. Y pide que se tomen las acciones legales y administrativas contra Israel.
Resolución 316 (1972): Enumera la larga lista de resoluciones que Israel no ha cumplido en Líbano. Y vuelve a condenar sus acciones militares en este país.
Resolución 317 (1972): Deplora la negativa de Israel de liberar a los árabes secuestrados en Líbano.
Resolución 332 (1972): Condena los ataques de Israel en Líbano que violan los armisticios firmados así como varias resoluciones anteriores.
Resolución 337 (1973): Condena el secuestro de un avión de pasajeros libanés por parte de Israel, así como la violación de la soberanía libanesa.
Resolución 347 (1974): Condena a Israel por nuevos ataques en Líbano.
Resolución 425 (1978): Solicita a Israel que retire sus fuerzas de Líbano.
Resolución 427 (1978): Pide a Israel que complete su retirada de Líbano.
Resolución 444 (1978): Deplora la falta de cooperación de Israel con las fuerzas de paz de Naciones Unidas.
Resolución 446 (1979): Determina que los asentamientos israelíes en Cisjordania, los Altos del Golán, la franja de Gaza y Jerusalén Oriental son un obstáculo para la paz en Oriente Próximo. Y pide una vez más a Israel que respete la Cuarta Convención de Ginebra.
Resolución 450 (1979): Pide a Israel que deje de atacar a Líbano.
Resolución 452 (1979): Solicita a Israel que deje de construir asentamientos en los Territorios Ocupados.
Resolución 465 (1979): Deplora los asentamientos israelíes en los Territorios Ocupados y solicita a los Estados miembros que no colaboren con la construcción de estos asentamientos.
Resolución 467 (1980): Condena la intervención militar israelí en Líbano.
Resolución 468 (1980): El Consejo de Seguridad se muestra profundamente consternado por la expulsión por parte de Israel, como fuerza ocupante, de tres palestinos, los alcaldes de Hebrón y Halhoul, y un juez de Hebrón.
Resolución 469 (1980): Deplora la negativa de Israel a hacer caso a la resolución 468.
Resolución 471 (1980): Muestra una honda preocupación por la falta de respeto de Israel a la Cuarta Convención de Ginebra en los Territorios Ocupados, especialmente a su artículo 27, por el que debe garantizar el tratamiento humano y la protección de los civiles.
Resolución 476 (1980): Pide que termine la ocupación por parte de Israel de los territorios ocupados en 1967, incluido Jerusalén. Reitera que todas las medidas tomadas por Israel para cambiar el estatus, la fisonomía y la composición demográfica de Jerusalén son ilegales.
Resolución 478 (1980): Censura a Israel por proclamar en su parlamento a la ciudad ocupada de Jerusalén como "eterna e indivisible". Y pide a los estados miembros que retiren sus embajadas de Jerusalén como castigo. También le pide que obedezca las anteriores resoluciones del Consejo con respecto a Jerusalén y que respete la Cuarta Convención de Ginebra. En 1995, EEUU reconoció a Jerusalén como capital del Estado de Israel.
Resolución 484 (1980): Declara imperativo que Israel readmita a los dos alcaldes expulsados de los Territorios Ocupados.
Resolución 487 (1981): Condena el ataque militar de Israel a Iraq el día 12 de junio de 1981. Y pide que abra sus instalaciones a los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).
Resolución 498 (1981): Exige a Israel que se retire de Líbano.
Resolución 501 (1982): Pide a Israel que detenga sus ataques en Líbano y le exige que retire sus tropas.
Resolución 509 (1982): Demanda, nuevamente, a Israel que se retire de forma incondicional de Líbano.
Resolución 515 (1982): Exige a Israel que levante el sitio de Beirut y que permite el ingreso de ayuda humanitaria.
Resolución 517 (1982): Censura a Israel por no obedecer la anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad y le exige que retire las tropas de Líbano.
Resolución 518 (1982): Exige a Israel que coopere con las fuerzas de Naciones Unidas en Líbano.
Resolución 520 (1982): Condena a Israel por sus ataques en Cisjordania.
Resolución 573 (1985): Condena vigorosamente a Israel por bombardear los cuarteles de la OLP en Túnez.
Resolución 587 (1986): Toma nota de la desobediencia de Israel a las anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Líbano, y le exige nuevamente que salga de este país.
Resolución 592 (1986): Deplora fuertemente la matanza de "estudiantes palestinos indefensos" en la universidad de Bir Zeit por parte de tropas israelíes.
Resolución 605 (1987): Deplora las prácticas y políticas de Israel que violan los Derechos Humanos de los palestinos.
Resolución 607 (1988): Pide a Israel que deje de deportar a palestinos y le pide que respete la Cuarta Convención de Ginebra.
Resolución 608 (1988): Se lamenta de que Israel no haga caso a las resoluciones de Naciones Unidas y continúe deportando a civiles palestinos.
Resolución 636 (1989): Se lamenta de que Israel siga con su política de expulsión de civiles palestinos y le exige que les permita regresar a su tierra.
Resolución 641 (1981): Deplora la constante deportación de palestinos.
Resolución 672 (1990): Condena a Israel por su violencia contra los palestinos en Haram al-Sharif, y otros lugares sagrados de Jerusalén que terminó con la vida de 20 civiles.
Resolución 673 (1990): Urge a Israel a que colabore con Naciones Unidas.
Resolución 681 (1990): Deplora la decisión de Israel de reanudar las deportaciones de palestinos.
Resolución 694 (1991): Deplora las deportaciones de palestinos por parte de Israel y solitica que les permita volver de forma segura y sin dilación.
Resolución 726 (1992): Condena a Israel por la deportación de palestinos y le pide que respete la Cuarta Convención de Ginebra.
Resolución 799 (1992): Condena la deportación por parte de Israel de 413 palestinos.
Resolución 904 (1994): Condena la masacre de Hebrón y exige a Israel la confiscación de armas a los colonos israelíes para evitar las acciones violentas.
Resolución 1322 (2000): Condena de los actos de violencia contra palestinos desatada en los Santos Lugares.
Resolución ES-10/13 (2003) y de la Comisión de DDHH (2004): Se insta a Israel a paralizar la barrera de Cisjordania.

 
 

(*) Integrante del Taller de Estudios Sociales y Políticos "Antenor Orrego".

 
     
     
     
     
     
   

 

 

 
 
 
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